Raquel Argandoña y Félix Ureta: La reconciliación con lista de exigencias ¡y revisión de celu!

¡Paren todo! Raquel Argandoña dejó a varios con la boca abierta al confirmar que su relación con Félix Ureta está más viva que nunca, luego de un quiebre que los tuvo replanteándose todo sobre la vida en pareja. La Raca, ni tonta ni perezosa, se confesó en 'Vértigo' y dio todos los detalles de esta vuelta con condiciones que, hay que decirlo, suenan a manual de convivencia para parejas modernas.
Resulta que ahora la cosa es “puertas afuera”, ¡y a la Raquel le encanta! Dice que se juntan los fines de semana y que esta dinámica les funciona a la perfección, sin las presiones de la convivencia diaria. Aseguró que está en la mejor etapa de su vida personal, profesional y sentimental, y que Ureta es una persona que le suma. Imagínense, ya van para los ocho años de relación, ¡contando todas las pausas y vueltas que han tenido en el camino! Una trayectoria digna de análisis.
Pero ojo, que esta reconciliación no fue así nomás, de un día para otro. Aquí hubo negociación, ¡y de la buena! Félix le puso la cartilla con catorce puntos clave para volver, casi como un pliego de peticiones. Y la Raquel, súper honesta, reconoció que en once de ellos el Félix tenía toda la razón. ¡Parece que la Raca no es tan inflexible como pensábamos! Entre los puntos que Ureta le reprochaba estaban su dedicación extrema al trabajo, su costumbre de ahorrar dinero cual hormiguita, y su tendencia a tomar decisiones sin consultarlo. Claramente, él buscaba más consideración en la relación. Eso sí, hay tres puntos que todavía tiene que convencerlo, ¡la cosa no está del todo cerrada!
Y como en toda buena pareja, si uno pone condiciones, el otro también. ¡Agárrense! La Raquel también tenía su lista de exigencias, y algunas son para enmarcar. La más comentada y polémica: si le dicen “mi hijito rico” a Félix, él no puede ponerle ningún “monito” ni corazón de respuesta. ¡Cero coqueteo virtual, Félix, cero! Pero eso no es todo: la Argandoña fue más allá y quiere revisar el celular de su pareja cuando se le antoje, además de exigir que no existan contraseñas en sus teléfonos. Además, sostuvo que necesita saber dónde se encuentra su pareja cuando sale con amigos.
A pesar de todas estas “cláusulas” y puntos a negociar, la animadora tiene clarísimo que no quiere perderlo. “Después de dar una vuelta, (él) es lo mejor que he tenido, entonces no lo quiero perder”, confesó, valorando lo que tienen. Y es que la vida “puertas afuera” parece ser la fórmula secreta de su éxito actual. Destacó los beneficios de no compartir el mismo techo: según dijo, la relación le da paz y tranquilidad, la hace reír y la entretiene. Al final, cada uno necesita su espacio para que el amor funcione, ¿o no?
