Matías Oviedo se confiesa: Su quiebre con Camila Hirane fue "insostenible" y "éramos dos pólvoras"

¡Al fin habló! Matías Oviedo se puso a pecho descubierto en ‘Carpool’ de ‘Fiebre de Canto’ y, para sorpresa de nadie, se refirió al intenso quiebre con Camila Hirane a mediados de 2020, cuando todavía compartían set en ‘Verdades Ocultas’. Sí, el drama de actuar de pareja con tu ex. Qué lata, ¿o no?
Oviedo no anduvo con rodeos. Admitió que para él también fue "agotador" seguir dándole a la ficción con su expareja, un comentario que resuena con lo que Hirane había dicho antes. Imaginen el ambiente post-ruptura: la tensión se cortaba con cuchillo en el set de Mega. Contó que terminaron algo mal, por lo que el ambiente en el set era tenso.
La cosa era tan complicada que, según él, "La Camila me tiraba los palos por el micrófono, yo aguantando, pero después pasó". ¡Plop! Un verdadero cahuín de pasillo que ahora sale a la luz. De hecho, Oviedo fue más allá y tiró una declaración que dejó a todos marcando ocupado: la relación de Hirane con Ricardo Fernández fue una "salvación" para él. Fuerte, pero honesto.
Pero, ¿qué fue lo que detonó la explosión? Oviedo no se guardó nada y describió su pololeo como una relación "tóxica" e "insostenible". "Fue una relación muy intensa", reveló sin tapujos, y agregó que los dos eran muy intensos y se potenciaban. Suena a que eran un verdadero terremoto juntos.
Y la frase que resume todo el despelote: "Éramos dos pólvoras con la Camila que explotábamos". Sin filtro, el actor explicó que hoy encontró su "contrapeso" en Maca Sarras, su actual pareja, alguien que le hiciera ese contrapeso. Con Maca, la cosa es "bacán", todo lo contrario a la intensidad anterior.
Si bien confesó que tuvieron sus momentos, se quisieron mucho y fueron felices, está claro que esa etapa quedó atrás. De hecho, en la actualidad no tienen una relación, pero mantienen "buena onda" si es que se topan por trabajo. Menos mal, porque esa teleserie duró más que un chicle, ¿se imaginan aguantar esa tensión por años? Mejor que cada pólvora encontrara su camino.
