La tele de Naya Fácil: ¡Tuvo que llegar en grúa hasta su penthouse en Las Condes!

¡Atención, facilines y fanátic@s del brillo! Naya Fácil acaba de dar un paso galáctico en el armado de su nidito de amor en el barrio alto. Y cuando decimos "galáctico", es porque estamos hablando de algo ¡gigante! La Naya se fue a la segura y se compró la tele más grande que encontró para su penthouse de ensueño.
Según contó la nueva residente de Las Condes, es la tele más grande de Chile y solo cinco personas más la tienen. Imagínense el nivel de exclusividad, ¡pocas son las personas que pueden decir que tienen ese pantallón!
Pero aquí viene la parte más épica de esta aventura televisiva. A través de sus historias de Instagram, la Naya nos mostró el detrás de cámaras de una operación que nos dejó tiritando. Para meter este monstruo de 116 pulgadas y nada menos que 110 kilos, tuvo que gestionar una ¡grúa pluma! Sí, leyeron bien, una grúa en plena calle para que la tremenda caja subiera hasta su terraza. ¡Eso sí que es tener visión y ejecución!
Nuestra influencer, con esa espontaneidad que tanto amamos, admitió que no se esperaba el tamaño del desafío ni el tremendo dineral que le salió la gracia. Pero como siempre, su mantra es claro: que nada es imposible en la vida y que en su mente todo es posible. Los operadores de la grúa se las ingeniaron para subir el televisor. Fue un proceso largo, pero con paciencia y maestría, Naya logró su cometido.
Ahora, con el gigante ya en casa, solo queda esperar al personal experto de la marca para que hagan la instalación final en su sala de estar. ¡Ya nos imaginamos las maratones de series en ese cine casero!
La Naya también confesó que estaba un poco preocupada por el ruido y el corte de tránsito que se armó en la calle por la operación. Pero, para su sorpresa y la nuestra, sus vecinos resultaron ser los más buena onda del planeta. Según juró, nadie le reclamó y algunos vecinos incluso fueron a saludarla, muy amables. ¡Así se construye comunidad, con teles gigantes y buena onda!
Este televisor no es chiste. Es, efectivamente, uno de los más imponentes del mercado, y si bien el precio exacto puede fluctuar, prepárense porque no baja de los ¡diez millones de pesos! Una inversión digna de su estatus. Pero, a ver, ¿quién no quiere una experiencia cinematográfica de otro nivel en su propia casa?
¿Y tú, con qué te sorprendió Naya Fácil esta vez? ¡Nosotros ya estamos pensando en las cotufas y los completos para la inauguración de ese pedazo de tele!
