Sol Pérez confesó el terror de cuando su hijo Marco dejó de respirar

Sol Pérez pasó por un momento de desesperación absoluta cuando su hijo Marco, de apenas unos días de nacido, dejó de reaccionar mientras tomaba el pecho. La conductora relató este episodio en el programa PH: Podemos Hablar, conducido por Andy Kusnetzoff, donde recordó con la voz quebrada los minutos de terror que vivió antes de que la situación se resolviera.
Sol Pérez es conductora y panelista, y en esta oportunidad utilizó el espacio televisivo para reconstruir una de las experiencias más difíciles de su maternidad.
Un accidente inesperado
El problema ocurrió mientras la panelista amamantaba a su hijo utilizando una pezonera. Según explicó Sol, un resto de leche quedó atrapado en las vías respiratorias del bebé, quien siempre fue muy glotón al alimentarse. En un instante, el pequeño se trabó y dejó de responder, sumiendo a la madre en un estado de shock inmediato.
Ante la emergencia, Pérez intentó aplicar los primeros auxilios que había aprendido en los días posteriores al parto, pero no logró que el bebé reaccionara. La conductora describió que lo dio vuelta y le pegó en la espalda repetidamente, pero el niño seguía sin respirar. En medio de la angustia, Sol admitió que, a pesar de creer que sabría cómo actuar en un momento así, la desesperación la superó.
La intervención clave
En ese momento crítico, su marido, Guido Mazzoni, no estaba en la casa porque había salido a buscar a la suegra de la pareja. Sol tuvo que enfrentar la emergencia sola hasta que apareció Andrea, la empleada de la familia. Andrea intervino rápidamente: lo dio vuelta, le pegó en la espalda y, al notar que el bebé estaba muy rojo y seguía sin reaccionar, decidió soplarle la cara.
Esta última maniobra fue la que terminó siendo determinante. Sol relató que, cuando Andrea le sopló la cara, el nene finalmente hizo un gesto y volvió a respirar. El alivio fue tan grande que la conductora confesó que se tiró a la calle a llorar arrodillada, a pesar de que acababa de pasar por una cirugía de cesárea.
El miedo y las secuelas
Aunque el bebé ya respiraba, el susto no terminó ahí. Sol sintió que, debido a la fuerza y la desesperación del momento, podría haber lastimado a su hijo. Por eso, llamó inmediatamente a Guido Mazzoni para pedirle que consiguiera un médico urgente.
Un pediatra examinó a Marco y confirmó que se encontraba en buen estado de salud, descartando cualquier secuela producto del ahogo o de las maniobras de emergencia. Sin embargo, el impacto emocional quedó marcado en la rutina de la familia. Sol confesó que, incluso tiempo después, modificó sus hábitos alimenticios con el nene: hoy le corta todo la comida muy chiquitito y le da el pollo desmenuzado para evitar que vuelva a pasar.
El vínculo actual y la concientización
Con el tiempo, la relación con la comida se volvió un tema complejo. Sol admitió que sentarse a darle de comer a su hijo le generaba mucha angustia. Lo curioso es que Marco, según relató la conductora con humor, empezó a hacer gestos de que se ahogaba a propósito porque veía que la reacción de su madre era tan exagerada que para él se convirtió en un chiste.
Al cerrar su relato, Sol Pérez dejó un mensaje contundente para todos los padres y madres sobre la importancia de capacitarse en técnicas de reanimación cardiopulmonar. Pidió que hagan los cursos de RCP porque "salvan vidas y te cambian la vida". Como dato final, reconoció que, a pesar de haber pasado por esta experiencia traumática, todavía no había realizado dicha capacitación al momento de dar la entrevista.
Es increíble que después de pasar por semejante susto todavía no haya hecho el curso, ¡corran a inscribirse que no se puede jugar con estas cosas!
