Mónica Farro a los 50: entre el empoderamiento, el teatro y el mundo swinger

Mónica Farro llegó a los 50 años sintiéndose de 25. Para la actriz, el tiempo no cambió su relación con el cuerpo ni el lugar que ocupa en el espectáculo, donde siempre estuvo ligada a la sensualidad. Según Farro, la mirada sobre esta etapa de la vida cambió considerablemente: antes las mujeres de su edad eran abuelitas y hoy son mujeres empoderadísimas.
La actriz uruguaya es modelo y actriz de teatro y televisión, con un inicio en el modelaje publicitario y experiencia como actriz erótica y modelo fetiche para Playboy TV, habiendo sido Miss Uruguay para Miss Playboy en 2004.
El desafío de "Camas cruzadas"
Actualmente, Farro protagoniza Camas cruzadas, una comedia que mezcla humor y deseo en el teatro Multiescena. En la obra, interpreta a Erika, una mujer desinhibida que llega a un edificio y empieza a movilizar a un matrimonio instalado en la monotonía, proponiendo juegos de seducción y situaciones vinculadas al mundo swinger.
Para Farro, este papel es un desafío actoral porque se siente muy lejos de Erika. Define a su personaje como alguien avanzado, divertido y, por momentos, tonto, encajando en el perfil de la tonta sexy. La actriz aceptó la propuesta porque le atrajo el libreto y tenía ganas de volver al teatro. La obra, dirigida por Cristhian Quiroga y producida por Daniel Acosta, cuenta también con Paula Volpe, Maxi Frutos, Tony Coggi y Carna.
Tradición versus fantasía
Aunque en la ficción se mueve en terrenos liberales y hasta contó que trabajó en boliches swinger, en su vida privada Farro se define como muy básica. Asegura que para ella el matrimonio es el matrimonio, sin terceros ni relaciones abiertas, y que esas cosas no van con ella.
Esta postura viene marcada por su historia familiar y la influencia de sus padres, quienes estuvieron juntos toda la vida. Además, Farro mencionó que está casada desde que tenía casi 17 años, aunque no con la misma persona. Si bien no juzga a quienes eligen acuerdos swinger y cree que pueden funcionar si hay consenso y pautas habladas, sostiene que el control total es imposible.
Una carrera de exposición
El camino de Farro en el modelaje empezó a los 14 años en Uruguay. Debido a las campañas publicitarias y los deportes que practicaba, siempre estuvo muy expuesta físicamente, por lo que hoy siente que es lo mismo que hace años. Sobre sus cuidados estéticos, confiesa que se ocupa mucho de su cuerpo, aunque admite que a veces es por diversión y otras por obligación, porque siempre se quiere estar perfecta, algo que considera imposible con el paso del tiempo.
Su salto a la Argentina ocurrió hace casi dos décadas gracias a una convocatoria de Gerardo Sofovich. Farro recordó que ya tenía su vida armada en Uruguay, pero aceptó venir porque fue él quien la llamó; de lo contrario, asegura que nunca hubiera venido a probar suerte.
La obra se presenta los domingos a las 20 y tiene previstas funciones de gira durante noviembre y diciembre de 2026. Según la actriz, el público se divierte y se identifica con los conflictos, dejando siempre comentarios sobre el final inesperado a la salida de la sala.
Sinceramente, que alguien a los 50 se sienta de 25 es el verdadero empoderamiento que necesitamos todas.
