Monserrat Seminario viajó a España y sus gatos quedaron solos en Chorrillos

Monserrat Seminario, expareja del cómico peruano Pablo Villanueva 'Melcochita', viajó a España el 22 de octubre y dejó a sus gatos en el departamento que alquilaba en Chorrillos. Una semana después, los vecinos descubrieron que los animales seguían en el inmueble, sin comida y rodeados de excremento y orina.
Una vecina escuchó los maullidos entre cinco y seis días después de la mudanza. Al ingresar al departamento, los residentes encontraron el lugar lleno de excremento y orina, sin arena sanitaria y con un olor insoportable. Según sus testimonios, en el inmueble había más de 10 felinos y algunos permanecían en el tejado.
Nancy Nolasco, vecina y miembro de la junta de propietarios, asumió el cuidado de los animales. El domingo, desde las 9:00 a. m., organizó su traslado para que recibieran atención veterinaria y pudieran ser castrados o esterilizados. La situación era crítica: los gatos estaban sin comida y una de las hembras se encontraba muy delgada.
Los vecinos encontraron cuatro gatos dentro de la vivienda, pero uno escapó por el techo. Al final solo consiguieron trasladar a dos al veterinario. Entre ellos había un felino blanco que se resistía a abandonar el departamento, pese a tener una herida en la cabeza. Los residentes también relataron que otro gato cayó desde la parte alta del inmueble hasta el primer piso y murió, y aseguraron que Monserrat les había dicho que su gato «ya va a desaparecer».
Heydi Amado, actual pareja del comediante, aseguró que retiró a cuatro felinos y cumplió con el compromiso que había asumido. Explicó que acudió al inmueble en Chorrillos junto a Melcochita y a una de las hijas menores de Monserrat Seminario, y mostró fotografías de los animales que rescató, que ahora están bajo su cuidado.
Aclaró que tiene un gato blanco, pero no es el mismo que mencionaron las vecinas, pues su mascota ya vive con ella en su nuevo departamento. También contó que las hijas del cómico se habrían llevado dos gatos a Piura, por lo que pensó que solo quedaba un felino por recoger, aunque aseguró que no pudieron retirar al último gatito porque no se lo permitieron. Y reveló que su propia gata permanece internada en una veterinaria desde hace varias semanas, en cuidados intensivos.
Los gatos, al final, son los únicos que no tienen cómo contar su versión.
