Korina Rivadeneira: El 'shock' de Venezuela y el 'sobrevivir' tras el ampay de Mario Hart

¡Pucha, qué momento para Korina Rivadeneira! La conductora de televisión nos dejó con la boca abierta al anunciar un viaje totalmente inesperado a Venezuela, su país natal. ¿El motivo? Reencontrarse con su padre. Compartió fotos en redes sociales, mostrando lo sensible que estaba al pisar de nuevo la tierra que la vio nacer. Y ojo, en esta ocasión, viajó sin sus dos pequeños hijos, fruto de su relación con Mario Hart.
Este viaje llega en un momento medio raro, para qué negarlo. Hace algunos meses, Korina y el piloto de autos nos soltaron la bomba: el fin de su relación de más de una década. Muchos fans tenían la esperanza de verlos juntos otra vez, ¡la reconciliación estaba a la vuelta de la esquina para algunos! Pero, sincerémonos, eso se fue al tacho después de que su expareja fue ampayado pasando la noche con Shirley Arica en un depa. ¡Ay, Mario!
En Instagram, Korina nos mostró el reencuentro con su papá, compartiendo momentos familiares de esos que te llegan al alma: desde darle masajes hasta disfrutar de la rica gastronomía local. También aprovechó para recorrer La Guaira, su ciudad natal, que fue golpeada fuertemente por un terremoto en junio de este año. La cosa se puso seria ahí.
Lo que Korina encontró en su recorrido por La Guaira la dejó en shock. Ver su antiguo colegio, edificios dañados y muchísima gente viviendo en la calle, habiéndolo perdido todo, fue un golpe durísimo. La modelo no pudo evitar expresar su tristeza por la situación de sus compatriotas. "La gente vive así… con sol insoportable de día y lluvias torrenciales...perdieron todo. Sobrevivir es lo que queda", escribió la influencer, y hasta compartió un video mientras recorría las zonas afectadas en una camioneta.
Korina contó que vivió unos años de su niñez en La Guaira y reflexionó que una cosa es ver la situación en internet y otra, muy distinta, vivirla en persona. Un recordatorio de que, a veces, la realidad es más impactante que cualquier drama farandulero, ¿no creen?
