El eterno debate: ¿por qué al Canelo le piden más que a los extranjeros?

Es increíble cómo funciona la cabeza del aficionado al deporte en México. Por un lado, hay quien defiende a capa y espada a Cristiano Ronaldo y celebra cada gol que anota el delantero portugués en la liga árabe, como sucedió la semana pasada. Pero, al mismo tiempo, existe una resistencia inexplicable a querer a Canelo Álvarez, un boxeador nacido en Juanacatlán, Jalisco, con números extraordinarios en su etapa profesional.
La realidad es que a Canelo cada victoria se la analizan con microscopio. Siempre aparecen argumentos para quitarle mérito a sus triunfos, basándose en que no tiene la agresividad que algunos consideran tradicional en el boxeo mexicano. Si bien cada quien es libre de que no le guste su estilo, menospreciar una carrera histórica y una posición de élite en el pugilismo mundial es, sencillamente, un absurdo. El tiempo terminará poniendo a este campeón en el lugar privilegiado que merece.
El caos de la Liga MX
Fuera del ring, el fútbol mexicano también tiene sus temas. En la Liga MX, el interés del torneo se mantiene gracias a que los tres equipos más populares, América, Guadalajara y Cruz Azul, se encuentran en la parte alta de la tabla. Esto asegura que la Liguilla de diciembre acapare la atención de todo el país, a pesar de que los esfuerzos federativos han debilitado el nivel de la liga.
Sin embargo, hay un punto donde no hay mejora: el arbitraje. Los árbitros parecen haber puesto los penales en oferta, adelantándose al Buen Fin. En las últimas semanas se han marcado demasiados, dejando claro que el fútbol mexicano tiene cada vez menos margen de contacto por culpa de estas modas de los silbantes.
¿En serio vamos a seguir prefiriendo al extranjero antes que reconocer el talento de los nuestros?
