Tom Cruise está humillado y furioso por el fracaso de su nueva película

Tom Cruise está viviendo uno de los peores momentos comerciales de su carrera. Su nueva película, Digger, dirigida por el mexicano Alejandro González Iñárritu, no cumplió con las expectativas en taquilla y Warner Bros. proyecta pérdidas millonarias.
Según un reporte de RadarOnline, el actor estaría furioso y tendría dificultades para aceptar el rechazo del público. Una fuente cercana afirma que Cruise está humillado y que, cuando se enoja, todos a su alrededor lo notan. Para él, este proyecto era personal porque quería recordarle a Hollywood que es un actor serio y no solo la estrella de acción que vemos en Misión imposible o Top Gun.
En Digger, Cruise dejó atrás las acrobacias para interpretar a un magnate petrolero que provoca una catástrofe ambiental. Sin embargo, el cambio de género no pegó. Un análisis de TheWrap señaló que la cinta no parecía diseñada para el mismo público que acude a ver al actor realizar acrobacias y grandes secuencias de acción, lo que pudo dificultar que parte de sus seguidores identificara qué experiencia encontraría.
Según la misma fuente, Cruise no ha asumido responsabilidad por el resultado y estaría culpando a la campaña publicitaria, al estudio y a los críticos, pero se niega a aceptar que el público simplemente no quiso lo que él ofreció. Según la fuente, aceptarlo significaría admitir que no fue un fracaso ajeno: era su gran oportunidad y falló.
The Guardian calculó que las pérdidas podrían alcanzar los 245 millones de dólares, aunque se trata de una proyección.
