MAD PerúMúsica, famosos y cultura pop
Espectáculos

¡Robotín en Gringolandia: el billete que hace en un día, de la gloria a la miseria!

Alan Castillo, a quien todos conocemos como Robotín, es uno de esos personajes que nos sacan una sonrisa con su ingenio y su famoso disfraz de hombre de hojalata. Ahora, nuestro querido artista peruano está en boca de todos, ¡pero no por una nueva coreografía! Resulta que se ha lanzado a la aventura americana, buscando abrirse camino en el competitivo mundo del entretenimiento callejero en Estados Unidos, específicamente en la vibrante ciudad de Los Ángeles. Y, como era de esperarse, la cosa no es color de rosa.

La montaña rusa de las ganancias en el muelle de Santa Mónica

Robotín se ha mandado a contar la cruda verdad de cuánto le entra al bolsillo en un día de chamba como artista callejero. ¡Y agárrense! Los números son una verdadera montaña rusa. Nos reveló, en una entrevista con Magaly Medina, que en un "buen día", cuando la suerte está de su lado y consigue un espacio privilegiado para su show en el muelle de Santa Mónica, puede llegar a juntar casi 300 dólares. ¡Un billetón, la verdad! Pero, como no todo es color de rosa en Gringolandia, la otra cara de la moneda es que en un "mal día", la cuenta se desploma a unos míseros 30 dólares. ¡Para llorar, pe!

La razón de esta variación tan salvaje es que nuestro Robotín, como muchos otros artistas, tiene que participar en un sorteo diario para ver qué espacio le toca para presentarse. Él mismo explicó que hay sorteo de espacios diarios y que puede tocarle un buen espacio, uno malo o ninguno. O sea, ¡un verdadero volado cada mañana! Imagínense el estrés de no saber si vas a poder trabajar ese día, o si te tocará un rincón donde nadie te ve. Hay 20 espacios disponibles para unos 30 artistas que compiten, así que la competencia es bien brava. Él ya ha vivido la de no conseguir ni un huequito. ¡Una verdadera odisea!

El amor incondicional de los peruanos y la conquista de otros públicos

Pero, en medio de tanta incertidumbre, hay algo que le saca una sonrisa enorme: el apoyo de sus compatriotas. ¡Un verdadero golazo! Alan Castillo confesó, súper emocionado, que los peruanos son los que más lo ayudan con las propinas. Nos contó que ha recibido billetes de 10, de 20 y hasta de 100 dólares, y que tiene videos en su TikTok que lo demuestran. ¡Nuestros paisanos se ponen la camiseta de verdad! Para él, este cariño es porque lo reconocen y se sienten identificados con su esfuerzo. ¡Así somos los peruanos!

Sin embargo, Robotín tiene claro que no solo quiere llegar a la comunidad peruana. Nuestro artista ambicioso quiere conquistar también al público latino de otras nacionalidades, y tiene un ojo especial puesto en los mexicanos, que, según él, también son de soltar buenas propinas. El detalle es que ellos todavía no conocen mucho a su personaje, así que el plan es seguir dándole con todo para que su arte de hombre de hojalata sea universal y cruce fronteras. ¡A ganarse a la gente, Robotín!

Un guerrero todoterreno con el corazón en casa

Mientras busca consolidar su carrera artística en Estados Unidos, Robotín no se duerme en los laureles. ¡Para nada! Nos sorprendió al revelar que también le entra a otros trabajos para mantenerse. Ha chambeado de jardinero, en construcción, lavando carros e incluso de mozo. ¡Un verdadero camaleón del trabajo! Contó que varios peruanos lo han contratado para jardinería y que todo trabajo que salga es bienvenido. Esto es la muestra pura y dura de la garra peruana: sacarle el jugo a cada oportunidad, ¡así sea lejos de la familia!

Y hablando de familia, hubo un momento que nos llegó al alma y nos sacó una lágrima. Robotín, visiblemente conmovido y sin poder contener las lágrimas, envió un mensaje a sus hijas que están en Perú: "Un saludo para mis hijas hermosas que me están mirando. Papito está esforzándose por aquí". Sus esfuerzos, nos dejó clarísimo, son para darles un mejor futuro. A pesar de las dificultades y la añoranza, Alan Castillo tiene la visión de seguir chambeando en Estados Unidos y llevar su arte a otros lugares, porque está convencido de que su arte es universal y que su personaje le abrirá nuevas puertas fuera de Perú. Por ahora, sigue dándole con todo en Los Ángeles, aprovechando cada chance para seguir haciendo conocido a su entrañable personaje. La cosa no es fácil, pero con esa garra, ¿quién lo para? ¡Dejamos la calculadora a un lado, pero el corazón lleno de admiración!

Con información de fuentes públicas, Wikipedia, YouTube, Instagram y TikTok.

Mira esta historia en video