Paola Turbay casi termina en la Casa de Nariño y así fue como mandó todo para el carajo

Imagínense que Paola Turbay, la actriz y exreina, casi termina gobernando el país. Resulta que hace unos 32 o 33 años, cuando tenía poco más de 20, un grupo de empresarios se puso a hacer sondeos para ver quién tenía más aceptación entre los colombianos y el nombre de Paola empezó a sonar fuerte.
La cosa pasó de ser una simple encuesta a una invitación formal. La citaron a una reunión donde le propusieron seriamente aspirar a la Presidencia de Colombia. Incluso le hablaron de todo el equipo de asesores que tomarían las decisiones de un eventual gobierno. Pero aquí es donde Paola sacó todo su carácter y no se dejó echar cuentos.
Al darse cuenta de que ella sería básicamente la cara bonita mientras otros mandaban, soltó la pregunta que nos gustaría hacer en cualquier campaña: “¿Ustedes me están ofreciendo a mí ser un títere?”. Para ella, quedar como la imagen visible de un proyecto dirigido por otros era motivo suficiente para mandar la propuesta a la basura.
Cero ganas de entrarle a la política
Si alguien pensaba que Paola se había quedado con las ganas de entrarle al mundo público, pues se equivoca. En la misma conversación, la actriz dejó claro que actualmente no tiene ningún interés en ocupar cargos públicos.
Incluso cuando le plantearon la posibilidad de aceptar un cargo más "tranquilo", como un ministerio, le dijo que no. Según ella, la política requiere una vocación particular y unas dinámicas con las que simplemente no se identifica.
Al final, la historia quedó como una anécdota curiosa de una época en la que la televisión colombiana tenía pocos canales y la fama se sentía mucho más fuerte que ahora. Paola prefirió seguir brillando en la actuación y dejarle el estrés de la Casa de Nariño a los demás.
¿Se imaginan a Paola Turbay manejando el país hace tres décadas? Hubiera sido el plot twist más inesperado de la historia nacional.
