Ricardo Darín y Diego Peretti vuelven juntos en Lo dejamos acá: terapia, tensión y un cameo sorpresa

Ricardo Darín y Diego Peretti volvieron a encontrarse para protagonizar Lo dejamos acá, una película dirigida por Hernán Goldfrid. En esta oportunidad, interpretan a dos personajes que se pasan gran parte del tiempo midiéndose y desafiándose, llevando su relación hacia lugares que nadie se esperaba.
La química entre los dos no es casualidad, ya que se conocen hace años. Trabajaron juntos en La señal, que se estrenó en 2007, y antes de eso, Darín tuvo la oportunidad de dirigir a Peretti y a Verónica Llinás en la obra de teatro El submarino. Sobre este reencuentro, Darín confesó que le resultó precioso y muy alegre, asegurando que llegar a un rodaje y encontrar a un compañero como Peretti siempre es una felicidad.
Entre el diván y el miedo al bloqueo
Como la película pone a la terapia en el centro de la trama, surgió la pregunta de si los actores pasaron por esa experiencia en la vida real, y la respuesta es que sí. Diego Peretti contó que volvió a terapia hace casi dos meses. Por su parte, Darín recordó que tuvo dos etapas: una que duró unos dos años y terminó en una gran discusión, y otra experiencia más corta que tampoco llegó muy lejos. Peretti agregó que, cuando se sienta frente a un terapeuta, no separa lo laboral de lo personal, sino que considera que va todo en el mismo paquete.
El bloqueo creativo también es un eje de la historia. Su personaje, Martín Bouchard, es un escritor que llega al consultorio sin poder avanzar con su trabajo. Esto llevó a los actores a charlar sobre esas veces en que no saben cómo encarar un personaje. Si bien ninguno tuvo un bloqueo totalmente paralizante, ambos conocen la incertidumbre. Peretti mencionó esos ensayos en los que no sabés por dónde agarrar y te queda la sensación brutal de que no servís para nada.
Darín describió ese sentimiento con una imagen más fuerte: dijo que al arrancar cualquier proyecto de esas características, hay un momento en el que uno se siente parado frente a un abismo, sin tener la menor idea de para dónde ir. Según él, recién ahí aparecen el director, los compañeros, los ensayos y las discusiones, que son las pistas inesperadas que ayudan a construir el camino. Para los dos, el proceso creativo no es algo resuelto de antemano, sino todo lo contrario.
El peligro de querer resolverle la vida al otro
En la trama, el personaje de Darín es Ulises Verón, un psicoanalista que pierde la paciencia con los métodos habituales y decide meterse cada vez más en la vida de sus pacientes. Esto dispara uno de los conflictos centrales de la película: el límite entre ayudar y terminar decidiendo por el otro.
Darín explicó que ahí es donde se puede cometer el error de proponer soluciones sin escuchar, lo que se convierte en una lucha por tomar el control. Peretti, en cambio, se puso en la vereda opuesta y admitió que cuando se ve tomando el control conscientemente, se aparta porque le da pavura no tener el control. Además, Peretti mencionó que en su experiencia real como psiquiatra tuvo que ocupar ese lugar de quien tiene las herramientas para resolver una situación, aunque en su vida cotidiana prefiera evitarlo.
El personaje que interpreta Darín hace exactamente lo contrario: es un tipo que perdió la paciencia y cuya forma de actuar parece tener lógica hasta que las cosas se empiezan a embarrar un poco.
Un casi beso y sorpresas finales
La complicidad entre los protagonistas llega a un punto máximo en una escena donde, ayudados por el alcohol, los personajes quedan muy cerca y la película juega durante unos segundos con la posibilidad de un beso. Los actores explicaron que jugaron con ese doble sentido. Peretti cree que su personaje está embelesado y enamorado de la inteligencia del psicoanalista.
Para los que esperan un final previsible, la película tiene algunas sorpresas en la última parte. Hay un giro importante y, justo antes del cierre, aparece el cameo de una figura muy conocida, aunque prefirieron no revelar quién es.
Como juego final, se les preguntó a quién elegirían para hacer terapia. Ambos coincidieron en elegir al otro. Peretti eligió a Darín porque lo imagina más pragmático y orientado hacia adelante. Darín también eligió a su compañero, asegurando que le confía y le ve la madera de la que está hecho. Lo dejamos acá estrena este viernes 16 de octubre en Netflix.
¿Ustedes se animarían a que su psicólogo se meta así de fuerte en su vida o es un camino sin retorno?
