Pamela David y el drama del cambio de look: se hizo rubia por una peli y no quedó

Pamela David se animó a un cambio radical de imagen para intentar conquistar el cine, pero la historia no terminó como esperaba. La conductora reveló que dejó atrás su característico cabello oscuro y se tiñó de un rubio claro para presentarse a un casting. Sin embargo, el papel terminó siendo para otra persona, lo que la dejó con una sensación de frustración.
Lejos de amargarse, Pamela le puso humor al desplante y bromeó diciendo: "La mandamos a matar". Según contó, decidió transformar su aspecto físico antes mismo de saber el resultado porque quería probar algo diferente y intentar activar algo con la metafísica para atraer nuevas oportunidades, aunque admitió que, al final, no le salió.
El casting en cuestión era para Pancake, un thriller político y dramático dirigido por Mariano Laffitte. La película cuenta con un elenco protagonizado por Andrea Frigerio, José María Muscari, Benjamín Vicuña y Enrique Piñeyro, y tiene previsto su estreno en los cines para el año 2027.
El sueño frustrado de ser la villana
En una charla con Mario Pergolini en el programa ODP, Pamela se sinceró sobre una de las grandes espinas de su carrera: la actuación. La conductora recordó que su gran sueño, el que la impulsó a dejar Santiago del Estero para mudarse a Buenos Aires, era convertirse en actriz. Fue esa aspiración la que la llevó a estudiar, aunque el camino académico fue bastante accidentado.
Antes de encontrar su lugar en los medios, Pamela empezó estudiando Administración de Empresas en la UBA, pero terminó abandonando la carrera. Después intentó con Periodismo Deportivo, pero tampoco la terminó, hasta que finalmente se recibió de periodista. A pesar de los títulos y el camino recorrido, su corazón siempre estuvo en la actuación. Sus referentes eran Ana María Campoy y Roxana Randón, y soñaba con seguir los pasos de Verónica Castro para protagonizar una novela al mediodía.
Cuando le preguntaron qué tipo de personaje le hubiera gustado interpretar, Pamela fue clara: no quería ser la protagonista sufrida que todos compadecen, sino la villana. Justificó su elección con una frase que nos representa a muchos: "¡Es que la mala se divierte más!". Lamentablemente, ese deseo no se concretó y reconoció con honestidad que "no se me dio".
El dilema entre México y el reality que la lanzó a la fama
Hubo un momento clave en el año 2001 donde la actuación estuvo muy cerca. Pamela se presentó a un casting donde participaban personas vinculadas a Televisa, la empresa de medios de México. En ese momento, ella tenía un contrato de exclusividad con una compañía telefónica por una publicidad que ya había hecho, lo que técnicamente le impedía hacer el comercial para el que convocaban.
Pero Pamela no se quedó en su casa. Decidió ir igual, armada con un book de fotos y una carta escrita a puño y letra donde dejó su teléfono y su mail. Les aclaró que no podía hacer la publicidad, pero que su sueño era actuar. La jugada funcionó y la llamaron desde México para que viajara.
Una vez allá, se encontró con una decisión difícil: aprovechar la oportunidad de estudiar en la escuela de Televisa o aceptar participar en El Bar. Siguiendo una corazonada, eligió el reality show, la experiencia que terminó lanzándola a la fama masiva. Al analizar esa decisión años después, Pamela aseguró que "mal no me fue".
Pamela es una modelo, actriz y presentadora de televisión que saltó a la fama tras su paso por el reality El BarTV 2. A pesar de los años y el éxito en la conducción de Desayuno Americano, la actuación sigue siendo una cuenta pendiente. Aun así, no cierra la puerta: afirmó que "nunca es tarde" y que sigue abierta a cualquier oportunidad, incluso asegurando que volvería a viajar a México si surgiera una nueva propuesta profesional.
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