Bautista Vicuña patea el tablero y le dice a sus viejos: 'Gracias, pero no'

Si pensabas que los hijos de famosos tenían el camino allanado de por vida, Bautista Vicuña llegó para romper todos los esquemas. El hijo mayor de Pampita y del actor chileno Benjamín Vicuña, con sus flamantes 18 años, decidió que quiere seguir los pasos de su padre en el mundo de la actuación. Pero acá viene la parte que sorprende: quiere hacerlo a su manera, sin ninguna ayudita de sus padres mega-famosos.
Bautista creció bajo los flashes y el escrutinio público propios de una familia con ese nivel de exposición. Imaginate nacer en esa familia: el ambiente artístico no es algo que descubrís de grande, es el aire que respirás desde chico. Por eso, que Bauti se plante así es una movida que no es tan obvia como parece, y vale la pena entender por qué.
"No quiere que lo ayudemos en nada"
Fue la mismísima Pampita quien dio los detalles de esta nueva etapa de su hijo durante una entrevista. Bautista está estudiando actuación con todo el entusiasmo del mundo, metiéndole pilas a su formación, pero con una condición que descoloca: no quiere que lo ayuden. La modelo explicó que su hijo "quiere que lo dejemos tranquilo, que él va a saber cuándo aprovechar las oportunidades", y remarcó que tanto ella como Benjamín lo apoyan sin meterse para nada en sus decisiones.
¿Se dan cuenta de la magnitud de esto? Tener a dos de las figuras más reconocidas del espectáculo en tu agenda, listos para mover cielo y tierra por vos, y decir "nah, gracias, lo mío me lo gano solo". Es una jugada audaz, casi contraintuitiva en un ambiente donde los contactos suelen ser el comodín número uno. Porque seamos honestos: en el mundo artístico, a veces importa tanto a quién conocés como lo que sabés hacer. Y Bauti, que podría jugar esa carta sin culpa ni esfuerzo, prefiere guardarla.
Lo que más llama la atención es que Pampita no lo vive como un rechazo ni como algo incómodo. Al contrario: "Me encanta que haga su propio camino, me parece re válido. Podríamos ayudarlo un montón, pero no quiere", expresó. Hay algo genuinamente admirable en esa respuesta, porque bancarse que tu hijo elija el camino más difícil cuando vos podés facilitárselo no es tan sencillo como suena.
¿Cambio de apellido a la vista?
La pregunta que era obvio que iba a surgir en algún momento es si Bautista pensaría en usar un nombre artístico para despegarse de los pesados —en el mejor sentido— apellidos de sus padres. Porque seamos honestos de nuevo: Vicuña ya te posiciona en un lugar antes de que digas la primera línea de un guion. Es una bendición, sí, pero también una sombra gigante bajo la que construir una identidad profesional propia puede ser un desafío real.
Ante esa posibilidad, Pampita dejó en claro que tanto ella como Benjamín respetarán cualquier elección que haga su hijo al respecto. Sin presiones, sin opiniones impuestas. Es el dilema clásico del hijo de: ¿aprovechás la herencia o te construís desde cero? La decisión de Bautista de rechazar los contactos y la ayuda directa ya es un indicio bastante claro de en qué dirección está mirando. Si a eso le suma un nombre artístico diferente, la apuesta por la independencia sería total.
Mientras sigue metiéndole al estudio, Bautista está definiendo cómo dará sus próximos pasos. La condición que puso es justamente esa: decidir él, a su tiempo. Por ahora, la pregunta sobre su debut queda en el aire.
Al final del día, es bastante admirable que un pibe de 18 años, con todas las puertas que se le abren solo por su apellido, decida mandarse solo y construir la suya. No todos tendrían esa claridad —ni esas ganas de hacerse el camino a la antigua. ¿Vos, con los contactos de tus viejos famosos, harías lo mismo?
