El "pacto" de Sabrina Rojas y Chatruc: fecha límite para volver o puro histeriqueo

Sabrina Rojas y José Chatruc terminaron. Eso, por lo menos, es lo que dijeron. Pero según la periodista Cora Debarbieri, la historia tiene una letra chica que conviene leer antes de dar por cerrada la novela.
Debarbieri lanzó su teoría en Infama y, lo que es más importante, la sostuvo bajo presión. La idea es la siguiente: la separación no sería del todo real, sino que ambos tendrían un acuerdo tácito —o no tan tácito— para darse tiempo hasta el 25 de septiembre. Si para esa fecha ninguno de los dos encontró algo mejor, se dan una oportunidad. Una cláusula de reconciliación con fecha de vencimiento, básicamente. El tipo de arreglo que suena raro hasta que te das cuenta de que probablemente todos conocen a alguien que hizo algo parecido.
La periodista fue bastante directa sobre el motivo de fondo: "Son muy sexuales", dijo, con su propio pedido de disculpas incluido. La lectura de Debarbieri es que esto es más un histeriqueo que una separación real, y que el fuego entre ellos sigue encendido más allá de los comunicados oficiales.
Lo que sí parece confirmado es que Sabrina y José se siguen cruzando en la noche porteña. Charlan, se los ve con buena onda, sin drama visible. Esa clase de dinámica entre ex que, dependiendo del día y de quién la observe, puede leerse como madurez o como que nadie terminó de cerrar nada.
El detalle que complica la teoría
Acá es donde el relato se pone interesante. En el medio de todo este supuesto pacto del 25 de septiembre, a Chatruc lo vieron a los besos en un boliche con Priscila Crivocapich. No es un dato menor: si hay una fecha límite para encontrar "algo mejor", él al menos parece estar haciendo el trabajo de campo.
Pero Debarbieri no se movió ni un centímetro de su postura. Insiste en que el acuerdo existe y que lo de Crivocapich no desarma la teoría. Hay que reconocerle la convicción, aunque también hay que decir que convicción y razón no siempre van de la mano.
Quién es José Chatruc
Para los que recién se suman: José Chatruc es futbolista, mediocampista argentino de ascendencia ucraniana. No es exactamente un nombre de primera plana en la prensa deportiva todos los días, pero su vínculo con Sabrina Rojas lo instaló en otro circuito mediático con lógica propia, ese en el que las separaciones se analizan en horario de tarde y las salidas nocturnas tienen cobertura periodística.
Sabrina Rojas, por su parte, es conocida por el gran público desde su relación con Luciano Castro, que también tuvo sus idas y vueltas mediáticas. No es la primera vez que su vida sentimental genera este tipo de cobertura, y probablemente ella lo sabe mejor que nadie.
¿Qué pasa el 25 de septiembre?
Esa es la pregunta que Debarbieri dejó flotando. Si la teoría es correcta, esa fecha funciona como una especie de punto de revisión: ¿encontraron algo mejor? ¿Siguen calientes, como dice la periodista? ¿La noche en el boliche con Crivocapich fue algo serio o una salida más?
Lo honesto es reconocer que todo esto descansa sobre la teoría de una sola periodista, que ella misma la presenta como su lectura de la situación y que ni Rojas ni Chatruc confirmaron nada. Pero Debarbieri la sostiene con datos concretos —los encuentros nocturnos, la buena onda visible— y no la abandonó ni cuando le tiraron encima la foto de los besos con otra.
Sea un pacto real o una interpretación creativa, la historia entre estos dos no parece tener punto final todavía. El 25 de septiembre, si la periodista tiene razón, algo va a pasar. O no va a pasar nada, y eso también va a decir bastante.
