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¿Qué onda con el final de 'Enfrentados: Marfil'? Aquí te lo destripamos todo

via Instagram @ester_exposito

¡Prepárense, fans del drama juvenil con toques de thriller! Prime Video le ha vuelto a atinar con otra adaptación de Mercedes Ron, la escritora argentina-española que nos tuvo a todos pegados a la pantalla con la saga Culpables. Después del trancazo que fue ese fenómeno, que juntó a más de cien millones de espectadores a nivel mundial (no es cualquier cosa), la plataforma dijo: venga, vamos por más. Y así llegó Enfrentados: Marfil, primera entrega de una saga publicada en 2019 que promete mantenernos al filo del sillón.

Para los que andan un poco perdidos: Mercedes Ron es esa escritora que la rompió con la trilogía Culpables, cuyas historias de amor prohibido y drama intenso son un imán. Ahora, con Enfrentados: Marfil, nos trae otra dosis de intriga con la mismísima Ester Expósito como protagonista. Desde que se hizo súper famosa como Carla Rosón en Élite, su carrera no ha parado, así que con ella al frente ya sabíamos que algo bueno venía.

En esta nueva aventura, Ester le da vida a Marfil, una chava que vive en Nueva York estudiando ballet. Su vida parece sacada de una película de ensueño, pero un día la secuestran. Su padre, Alejandro Cortés, un magnate español con mucho billete, cree que son represalias en su contra y contrata a Sebastian Moore, interpretado por el actor hispanofrancés Hugo Diego García, un guardaespaldas serio, misterioso y muy calladito. Obvio, Marfil no está nada contenta con tener una sombra pegada a ella las veinticuatro horas del día. Pero como en todo buen drama juvenil, ya se imaginarán, las chispas empiezan a volar.

¡Aguas, que vienen spoilers de los buenos!

Si no has visto la película y no quieres que te arruinen la sorpresa, ¡salte de aquí ahora mismo! Para los valientes que se quedaron, seguimos. Conforme avanza la historia, Marfil empieza a darse cuenta de que el negocio familiar esconde más trapos sucios de lo que imaginaba. Sus sospechas la llevan a un hipódromo, donde conoce a Iván, interpretado por Eric Masip, un chavo supuestamente encantador con el que termina besándose después de una discusión con Sebastian. Pero ojo: el encuentro no tiene nada de casual.

Resulta que Iván es en realidad Marcus Kozel, el heredero de la mafia rusa que tiene amenazado al papá de Marfil. Y cuando creíamos que la cosa no podía ponerse peor, aparece Logan, el jefe de seguridad de Cortés interpretado por Lluís Homar, para llevarse a Marfil supuestamente a reunirse con su padre, que por seguridad están a punto de mudarse a Buenos Aires. Pero, sorpresa: minutos antes la trama revela que quien orquestó el secuestro original de Marfil fue el mismísimo Sebastian, que resulta ser un agente encubierto del FBI investigando los negocios de Alejandro Cortés. No manches. Quedamos con el ojo cuadrado.

¿Y ese final? Nos dejó colgados de la brocha

La película nos deja con el corazón en un puño. Marfil termina en un estacionamiento del centro de Nueva York dentro del coche con Kozel, mientras Sebastian escucha todo a través de un micrófono oculto en el colgante que lleva la chava. Para nuestra desgracia, la comunicación se corta de repente, dejando al agente sin saber qué demonios está pasando. La película se despide con Marfil en manos de la mafia, Sebastian consciente de que está en peligro y nosotros, los espectadores, con la sensación de que falta un chorro por descubrir. ¿A dónde se la llevan? ¿Qué quieren de ella? ¿Hasta dónde llega el mugrero del papá de Marfil?

Para resolver esas dudas habrá que esperar la segunda parte, Enfrentados: Ébano. La buena noticia es que no falta mucho: ambas películas se grabaron el año pasado entre Madrid y Nueva York, así que solo es cuestión de que Prime Video dé la fecha oficial. A cruzar los deditos.

Y aquí viene el dato curioso para quienes ya se leyeron los libros: la adaptación dirigida por Óscar Pedraza adelantó un cambio importante respecto al material original. En las novelas, la verdadera identidad de Sebastian como agente del FBI no se revela sino hasta Ébano. En el primer libro, tanto los lectores como la protagonista creen que es un exfuerzas aéreas con un pasado difícil trabajando como guardaespaldas. No es hasta los primeros capítulos de Ébano cuando rescata a Marfil, la lleva a una sede secreta del FBI y le confiesa la verdad, incluido que el secuestro inicial en Central Park fue orquestado por él mismo y su equipo para infiltrarse en la casa de su padre. La película nos ahorra una vuelta de tuerca, pero nos deja con más ganas de ver cómo manejarán el resto de la trama. Ya queremos la secuela.

Con información de fuentes públicas, Wikipedia, YouTube, Instagram y TikTok.