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Carín León: del chismecito al triunfo histórico en la Esfera de Las Vegas

Carín León —cuyo nombre real es Óscar Armando Díaz de León Huez— no es ningún novato en esto de romperla. Este vato de Hermosillo, Sonora, se ha consolidado como uno de los pilares del regional mexicano, fusionando su estilo con toques de otros géneros que lo hacen único. Sus rolas de desamor y fiesta han pegado durísimo, conectando con millones de fans a ambos lados de la frontera. Así que cuando se anunció que sería el primer artista mexicano, latino y en español en tener una residencia en la mismísima Sphere de Las Vegas, la expectativa estaba por los cielos. Ese monstruo tecnológico que refulge en el desierto ahora se rendiría a los pies del regional mexicano. Era el momento de Carín para escribir su nombre con letras de oro… pero antes de eso, hubo un pequeño —gran— drama.

El drama que puso a todos a taconear de coraje

No todo fue miel sobre hojuelas. El jueves 10 de septiembre, 20.000 fans estaban listos para vibrar en la Esfera. Muchos habían gastado una lana en boletos, vuelos y hoteles, y encima en fechas cercanas a las Fiestas Patrias, cuando viajar es un lujo que cuesta el doble. Pero pasados unos minutos de las ocho y media de la tarde, la megafonía anunció la cancelación por motivos de seguridad, aplazando el show al 15 de septiembre… de 2027. ¡Qué oso! Los abucheos y gritos de "¡culero!" no se hicieron esperar. Un par de horas después, Carín apareció en redes para explicar que dos aviones desde Hermosillo no pudieron despegar por fallas técnicas. La explicación, aunque correcta, no convenció a todos: ¿cómo es que se fue de Las Vegas después de sus primeros conciertos y pretendía regresar con tan poco margen? La fan Judith, que llegó desde Los Ángeles y había pagado más de 800 dólares por su lugar en la octava fila, admitió que el video la tranquilizó un poco, aunque la excusa no le acabó de gustar. Pura telenovela.

La noche épica donde el regional sonó en grande

Pero el viernes, la historia fue completamente otra. Carín León y su bandota salieron al escenario entre el rugido de "¡Viva México!" y "¡Viva Hermosillo!". Los 20.000 asistentes —muchos con sombrero y botas vaqueras— estaban más que listos para el desquite. Y Carín no decepcionó: vestido de negro con detalles dorados de pies a cabeza, cantó casi dos horas seguidas, incombustible, con alrededor de 25 canciones (unas 30 contando las duplas).

El show fue una joya dividida en seis niveles temáticos. Arrancó con "Hometown", mostrando su Hermosillo natal —catedral, minas, Cerro de la Campana— con rolas como Ojos Cerrados y Como lo hice yo. Luego llegó "After Dark", con visuales de un palenque y la recreación de su taquería El Coyote del Norte. En "La Meseta", serpientes y llanos sonorenses se adueñaron de la Esfera; para El amor de mi herida, una de sus rolas de despecho más coreadas, cambió el final por una referencia a Hermosillo que desató la locura del público. Los invitados de lujo no faltaron: Pepe Aguilar —presentado por Carín como algo más que un amigo o un confidente, prácticamente su tío— subió a cantar Lamentablemente y Por mujeres como tú, y recibió una dedicatoria que lo reconocía como maestro sin cuya presencia nada de esto hubiera sido posible. Lupe Esparza, de Bronco, se unió a la fiesta en "La Caverna Sagrada", entre un hermoso altar de muertos con fotos familiares del artista.

Un hito que resuena hasta 2027

"Noches de Sonora" envolvió al público en un cielo estrellado desértico, perfecto para Que Vuelvas y El tóxico. Y el gran final —llamado, sin más vuelta, "El final"— mostró el Cerro de la Campana con sus tienditas, farmacias y abarrotes, e incluso una Esfera dentro de la Esfera. La traca final con Despídase Bien, Según Quién y Primera Cita cerró una noche que se sintió más que un concierto: una celebración de la cultura mexicana a todo volumen y en altísima definición.

Lo de Carín en la Esfera no es poca cosa, mis chavos. Es el primer músico mexicano y latino, y el primero en español, en tener una residencia en ese recinto, y el éxito fue tan rotundo que ya tiene programada una repetición en septiembre de 2027. Así que si se perdieron esta joya, ya saben cuándo ir rompiendo el cochinito.

Con información de fuentes públicas, Wikipedia, YouTube, Instagram y TikTok.