¡Morí nueve veces! La historia de la actriz de Caracol que volvió de un ACV

Así como Gregorio Pernía ha compartido sus propias experiencias, otra artista nos ha dejado con la boca abierta reviviendo un episodio de esos que te ponen los pelos de punta. La actriz Omeris Arrieta, conocida por su inmenso talento y su carisma en la pantalla chica, rememoró un caso escalofriante que le tocó vivir hace unos años y del que salió, casi que de milagro, airosa.
Para los que no la tienen tan presente, Omeris Arrieta es una figura clave en la actuación colombiana, con una trayectoria que abarca teatro, cine y televisión. Nació en el Caribe colombiano y se ha ganado el cariño del público con personajes memorables que reflejan la riqueza cultural de nuestra costa. Uno de sus papeles más recordados, y justamente el epicentro de esta historia, fue el de Venezuela en 'La Cacica', esa novela de Caracol Televisión que nos cautivó en 2017, aunque fue grabada un par de años antes.
El día que la vida le dio un giro inesperado
Fue durante los primeros meses de rodaje de 'La Cacica' en Mompox cuando todo cambió. Omeris cuenta que empezó a sentirse rara: "sentí el calor, me sentí rara y veía a la asistente por la mitad". Le dieron agua, pero ella sabía que algo grave estaba sucediendo. Como ella siempre ha tenido ese estilo bromista, el equipo del rodaje desestimó sus malestares al principio. Pero ante la persistencia de los síntomas, no tuvieron más remedio que trasladarla a un centro de salud.
La cosa era más grave de lo que parecía. El neurólogo de una vez diagnosticó la seriedad de la situación: un accidente cerebrovascular. Lo más impactante es que Omeris solo lograba pronunciar el nombre de su hija, Valeria Duarte, incapaz de decir su edad o el año en curso. En la ambulancia, camino a Cartagena, la situación se puso aún más dramática. La actriz sufrió nueve episodios convulsivos, acompañados de una trombosis. Nueve episodios convulsivos. Eso obligó a desviarse de inmediato a la UCI de Valledupar.
La lucha por volver a ser ella misma
Mientras Omeris luchaba por su vida, su hija Valeria vivía una angustia indescriptible. Los médicos preveían eventuales secuelas permanentes como amnesia severa o parálisis en caso de sobrevivir. La familia, a pesar de las dificultades presupuestarias, tuvo que conseguir el fármaco especializado necesario para disolver la obstrucción sanguínea cerebral que perjudicaba la vida de Omeris.
Cuando Omeris recuperó la conciencia, la realidad era desoladora: no reconocía a Valeria, su propia hija. Fue un golpe duro, un antes y un después. En 'Día a Día', la actriz confesó que llegó a pedirle a Dios: "Llévame, si no podré hacer lo que me apasiona, llévame". Y ella, con la fuerza que la caracteriza, lo resumió en una frase que lo dice todo: "morí 9 veces". En el relato a 'La red', hizo énfasis en que fue su culpa por olvidarse de cuidar su organismo, no de Dios.
Un amor que reconstruyó la memoria
Aquí es donde la historia toma un giro conmovedor gracias al amor de su hija. Valeria asumió la tarea de enseñarle a su mamá a leer y a reaprender funciones elementales. Tuvieron que transcurrir varios meses de estimulación y rehabilitación constante hasta que la actriz logró reconocer completamente la identidad de su familiar.
Esta experiencia marcó a Omeris profundamente y reafirmó su legado en la televisión colombiana como un referente de dedicación, pasión escénica y, sobre todo, resiliencia. Su historia es un recordatorio de que la vida puede cambiar en un segundo, pero con amor y garra, se puede volver a empezar.
