El cartel de Expodrinks 2026 es una bomba: del perreo de Dálmata a la champeta más brava

Prepárense, parceros, porque la tercera jornada de Expodrinks 2026 viene con una nómina musical que da ganas de pedir el día libre desde ya. La feria lleva tiempo consolidándose como algo más que un encuentro de bebidas: es el lugar donde el sabor del trago y el del ritmo se mezclan hasta volverse indistinguibles. Y esta edición, con la curaduría que se armaron, lo confirma.
La premisa es sencilla y efectiva: una buena bebida no depende de un solo ingrediente. Tiene su base, necesita la mezcla correcta y encuentra su punto cuando cada elemento está en su lugar. Pues bien, la música en esta edición de Expodrinks va a ser ese ingrediente que lleva la fiesta al punto exacto. Y la promesa no es menor: géneros que mueven el piso a cualquiera, artistas con trayectoria de verdad y una diversidad de ritmos que hace que nadie se quede quieto en la silla.
El aperitivo: reguetón de primera generación y merengue de los noventa
Arrancando la rumba llega Dálmata, artista puertorriqueño y una de las voces reconocidas de la primera generación del reguetón. No hablamos de cualquier intérprete: hablamos de alguien cuyas canciones fueron parte de la expansión del género por toda Latinoamérica, en esa época en que el reguetón todavía tenía que abrirse camino discoteque por discoteque. Su repertorio para esta jornada incluye títulos como 'Pasarela', 'Dile a tu amiga' y 'Dulce carita', canciones que cualquiera reconoce a los dos segundos del intro. Traerlo a Barranquilla es revivir esos años del perreo del bueno, el que te saca a bailar sí o sí.
Al lado de él, la mezcla se completa con el merengue de Rikarena, agrupación originaria de República Dominicana que marcó la escena tropical de los años noventa. Su presencia es un golpe de nostalgia y pura alegría caribeña que le da el balance perfecto al reguetón inicial. Dos géneros, dos épocas, un solo escenario. Preparen los tenis.
El cuerpo del trago: vallenato con clase y salsa que enciende
Pero como toda buena mezcla necesita profundidad, el vallenato llega en dos preparaciones. Primero, Rafa Pérez, que pondrá su voz al servicio de los clásicos y de las nuevas canciones del género. Su presencia es garantía de que habrá momentos para cantar a grito herido y para sentir ese pellizco que solo el vallenato bien cantado produce. Segundo, Wilfran Castillo, cantante y compositor con una trayectoria que lo convierte en uno de los pilares del género. No es solo intérprete: es de los que escriben las canciones que otros también quieren cantar. Su aporte al cóctel musical es el de la tradición con oficio, y eso tiene un valor que no se improvisa.
Y para quienes prefieren la salsa y los sonidos tropicales, el cartel se pone aún mejor: La Nómina del Pin, Orquesta La 33, A Palo Seco, Long Play Band y Charlie Cardona. Cada agrupación trae su propio sabor, su propia historia, y juntas conforman una oferta que pone a mover el esqueleto a cualquiera. La salsa en Colombia no es un género, es casi una obligación moral, y tener a estos exponentes en un mismo escenario es un lujo que Expodrinks se da con toda la razón.
El remate: champeta pura candela
Y para coronar este cóctel musical, el toque más caribeño de la noche: la champeta. Luister La Voz, Óscar Prince y Criss & Rony son los encargados de traer ese flow que solo este género tiene. Sus beats pegajosos y su energía directa son el cierre perfecto para una jornada que ya de por sí prometía mucho. La inclusión de la champeta no es un accidente: es la jugada que equilibra la balanza y garantiza que todos los paladares musicales queden satisfechos. Aquí no se vino a dejar a nadie por fuera.
En resumen, la tercera jornada de Expodrinks 2026 no es solo una feria de bebidas con música de fondo. Es un festival que celebra la riqueza de los ritmos que nos definen: del perreo de los dosmiles al vallenato que llega al alma, del merengue que no deja quieta la cadera a la salsa que enciende y la champeta que lo da todo. La mezcla es atrevida, diversa y, a nuestro juicio, una chimba de programación. ¿Están listos para bailar hasta que duelan los pies? Nos vemos allá.
