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La Diabla en su casa: Cazzu rompió todo en su primer estadio en Jujuy

Cazzu hizo historia en su tierra. La artista se presentó ante 20.000 personas en el Estadio 23 de Agosto de San Salvador de Jujuy, marcando un hito en su carrera al realizar su primer show propio en formato estadio. Lejos de ser solo un salto en la escala de producción, la noche se convirtió en una verdadera celebración de su lugar de origen, transformando el estadio en un ritual donde la identidad local fue el eje central.

Cazzu, que es rapper, cantante y compositora argentina, eligió precisamente su provincia natal para medir este nuevo escalón en su expansión internacional. La decisión de volver al territorio que forma parte de su historia personal y artística atravesó cada detalle del espectáculo, demostrando que el crecimiento profesional no tiene por qué borrar las raíces.

Una previa cargada de mística

El clima de fiesta se sintió mucho antes de que la cantante subiera al escenario. El público, compuesto por jóvenes y adultos, llegó totalmente metido en la temática, vestidos de diablos y diablas, usando máscaras y accesorios que hacían referencia directa al carnaval jujeño. Para calentar los motores, Florencia Cazzuchelli, hermana de la artista, se encargó de motivar a la gente con un repertorio que mezcló cumbia y folklore, preparando el terreno para lo que vendría.

Cuando las luces se apagaron, comenzó el ritual de Latinaje con una apertura que dejó claro que la localía era la prioridad. Micaela Chauque con la quena, Wara Calpanchay con el violín y Mariana Carrizo con las coplas abrieron el camino. Estas tres referentes del norte argentino fueron las encargadas de dar paso a la entrada de Cazzu, estableciendo desde el primer minuto que el debut en el estadio iba a hablar, ante todo, de Jujuy.

Un viaje musical sin etiquetas

La puesta en escena sorprendió por su versatilidad. Cazzu apareció vestida de tanguera en una propuesta con impronta nostálgica, subrayando que su proyecto Latinaje no se limita a un solo sonido. A lo largo del show convivieron géneros tan diversos como el tango, la cumbia, el folklore, la salsa, la bachata, la música andina y la ranchera. El arranque siguió con Ódiame, Sobre mi tumba, Me tocó perder y Piénsame.

Pero la noche no fue solo el universo de su cuarto álbum. La artista hizo un recorrido por las distintas etapas de su trayectoria, regresando al trap que la posicionó como una de las figuras centrales de la escena urbana en Argentina. El público pudo disfrutar de hits como Balada malvada, Jefa, Nena, Trampa, Mucha data, Brinca y Chapiadora, repasando los sonidos que la llevaron a donde está hoy.

Jujuy en el centro de todo

La provincia no fue un simple decorado, sino un lenguaje constante. Uno de los momentos más impactantes fue la aparición de una enorme carroza de flores, inspirada en las que desfilan cada septiembre en la Fiesta Nacional de los Estudiantes y realizada por mujeres jujeñas. Sobre esta estructura, Cazzu interpretó Si por Jujuy acompañada nuevamente por Chauque, Calpanchay y Carrizo.

Otro pasaje muy celebrado ocurrió cuando la cantante recitó coplas jujeñas escritas por ella misma, apoyada por música en vivo e imágenes proyectadas. El vínculo con su tierra se sintió en cada rincón del estadio, integrando símbolos y artistas locales que dialogaron con la historia de la música actual.

El cierre y la emoción final

El público también fue parte activa de la puesta. Durante la canción Inti, dedicada a su hija, los campos y las plateas se llenaron de globos amarillos. Más tarde, el clima cambió a pura fiesta con papelitos durante Menú de degustación. Cazzu se tomó tiempo para agradecer el acompañamiento y reflexionar sobre lo que significaba llenar un estadio en su provincia, algo que durante mucho tiempo parecía impensado. “Nunca mutilé nada de mi personalidad para pertenecer a ningún lugar”, soltó antes de cerrar con un sentido “Te amo Jujuy te amo con todo mi corazón”.

Para el final, volvió a vestirse de Diabla y eligió el tema Jujuy Estrellado. Mientras el público levantaba estrellas para encender el estadio, Cazzu se emocionó hasta las lágrimas. El cierre fue total: fuegos artificiales y una bajada de diablos sobre el escenario, cerrando la noche con una de las imágenes más icónicas de las tradiciones jujeñas.

La verdad que Cazzu nos dio una clase de cómo volver a casa con todo el éxito del mundo sin olvidarse de dónde viene. ¿Habrá algún otro show así de épico este año?

Con información de fuentes públicas, Wikipedia, YouTube, Instagram y TikTok.