Darín se puso la gorra de conductor y dejó a Peretti recalculando

El martes por la noche, Pergolini armó un juego bastante random en su ciclo para romper el hielo con sus invitados. La regla era simple: cada vez que sonaba una canción, todos tenían que cambiarse de lugar, sin importar si estaban hablando o preguntando algo. El clima empezó súper relajado, con anécdotas de manías raras de excompañeros de laburo.
Darín contó que trabajó con un actor que no miraba a los ojos, sino a la frente, porque alguien le había dicho que tenía lindos ojos y el tipo ni parpadeaba. Por su parte, Peretti confesó que alguna vez compartió trabajo con alguien que se molestaba por su forma de tragar saliva. Risas aseguradas en el estudio.
Pero lo mejor pasó cuando volvió a sonar la música y Darín quedó sentado en el escritorio de Pergolini. El actor no se quedó quieto y decidió tomar el mando del programa. Primero tiró un chiste matemático preguntando cuántos pares son tres botas y concluyendo que, pensándolo bien, es un par y medio. Después, se acomodó en la silla y sentenció: “A partir de este momento va a cambiar todo en este programa”.
Pergolini entró en la onda y, en vez de recuperar su lugar, siguió el juego. Miró a Peretti y le pidió que empezara con las preguntas. Ahí fue cuando Darín lanzó el golpe maestro: “No hablemos más de mí, hablemos de vos. ¿Vos qué opinás de mí?”.
Peretti quedó totalmente descolocado con la pregunta, lo que desató las carcajadas de todo el público. Al final, la música volvió a sonar y la dinámica obligó a cambiar de asiento otra vez, así que Peretti pudo esquivar la respuesta y salvarse del momento.
