Alfredo Casero no perdona: recordó el desplante de Julio Chávez en el set de Farsantes

Alfredo Casero volvió a poner el foco sobre su conflictiva relación con Julio Chávez y detalló cómo fue la convivencia laboral durante las grabaciones de Farsantes, la ficción de Pol-ka producida en 2013. En una entrevista televisiva en el programa La Mañana con Moria, el humorista describió la actitud de su colega en el set y sostuvo que esa tensión terminó por empañar lo que considera su último trabajo importante en la televisión.
Casero fue tajante al recordar el vínculo con el actor y afirmó que el problema radicaba en el deseo de "menoscabar al que pensás que puede". El creador de Cha, Cha, Cha dejó en claro que no guarda recuerdos positivos de esa experiencia profesional y sentenció que haber laburado con él no le generó nada, resaltando que a lo largo de su carrera ya actuó con los mejores actores.
El clima tenso en el set y la salida de Facundo Arana
Al reconstruir el contexto de la tira, Casero mencionó que el ambiente estaba marcado por conflictos internos y la formación de camarillas. Según su relato, la salida de Facundo Arana, uno de los protagonistas de la historia, fue consecuencia de la actitud de Chávez.
A pesar de todo el drama detrás de escena, Casero destacó la calidad del proyecto. Consideró que fue el último programa hermoso que hizo en televisión con Pol-ka, aunque confesó que le da la impresión de que su carrera debería haber terminado de una manera diferente, ya que no puede olvidar cómo las disputas en el set afectaron su trabajo.
El desprecio y el trato hacia los compañeros
Cuando el periodista Gustavo Méndez le consultó si era difícil trabajar con Chávez, Casero fue contundente al describirlo como "un tipo que está enojado". El humorista reveló que, cuando intentaba hablar con él, el actor simplemente no lo miraba, lo que generaba una situación sumamente incómoda durante las grabaciones. Si bien admitió que quizás el actor haya cambiado con el tiempo, agregó que eso le importa "tres carajos".
Durante la charla, María Fernanda Callejón quiso saber si la personalidad reservada de Chávez podía explicar esa conducta, pero Casero rechazó esa posibilidad como justificación del trato hacia sus compañeros. Al hacerlo, imitó el supuesto gesto de desprecio que el artista mantenía con algunos en el set.
Además, Casero deslizó que sintió que algunos actores lo subestimaron por su apariencia física, comentando que a algunos les pasaba eso porque él era gordo.
Una enemistad que persiste después de 13 años
Este conflicto no es nuevo, ya que Casero ya se había referido a él anteriormente. Hace un tiempo, el papá de Nazareno y Minerva Casero tomó partido en el enfrentamiento mediático entre Chávez y Ricardo Darín, asegurando que el protagonista de Tratame bien se cree más grande de lo que es.
En una nota con el matutino de eltrece, volvió a responsabilizar a Chávez por los problemas de la producción de Farsantes y reiteró que no lo quiere porque tuvo que soportar a un hombre que provocó el alejamiento de Facundo Arana y arruinó su último trabajo relevante en televisión. Casero dijo que no pudo creer lo ocurrido.
Al cerrar la posibilidad de recomponer la relación, Casero explicó que intentó acercarse muchas veces, pero se encontró con un desprecio y una manera de tratarlo que hacía sentir que el actor se creía más grande de lo que es. Incluso fue más allá en su crítica profesional al decir que no lo ve tan importante como actor y lo comparó negativamente con Pompeyo Audivert.
Aunque el malestar haya mermado con el paso de los años, Alfredo aseguró que no olvida lo sucedido porque para un artista es fundamental terminar bien un trabajo. Concluyó afirmando que no lo quiere debido a que Chávez tiene una forma peyorativa y baja de tratar a la gente.
¿Se puede separar el talento del actor de su personalidad en el set o el mal clima mata cualquier proyecto?
