¡Bomba! Luciana Geuna pegó el portazo en TN por MasterChef y se pudrió todo en el canal

Imaginate esta escena: sos una periodista súper consolidada, cara visible del análisis y la información en TN, y de repente anunciás —un lunes a la mañana, con cara de que esto es completamente normal— que dejás tu programa diario para ponerte el delantal y picar cebolla en MasterChef Celebrity. Sí, hablamos de Luciana Geuna, la misma que hasta hace dos segundos nos traía las novedades más importantes del día.
Geuna no es ninguna improvisada. Es una periodista con años de trayectoria en el periodismo argentino y una figura reconocida del prime time informativo. Por eso, que decida dar un giro de 180 grados y se lance a la aventura de un reality de cocina conducido por Wanda Nara en el canal de las pelotas resulta, cuando menos, llamativo. Claro que MasterChef Celebrity tiene fama de poner a las figuras frente a decisiones difíciles: no es la primera vez que alguien tiene que elegir entre su trabajo habitual y la chance de lucirse —o quemarse, literalmente— frente a las cámaras de Telefe. Edith Hermida, por ejemplo, también se bajó de El Club del Moro para sumarse al mismo reality. La diferencia, como veremos, está en los detalles de cómo se maneja la salida.
El adiós al aire que encendió la mecha
El lunes a la mañana, Luciana le comunicó a su audiencia de ¿Y Mañana Qué? que se despedía. No se fue por la ventana: lo anunció al aire, con todas las letras. Invocó nada menos que a Lanata como inspiración para animarse a los desafíos inesperados —"Aprendí de Lanata a animarme a los desafíos y cambiar de forma inesperada", dijo— y aclaró que hasta fin de año no iba a estar al aire en TN. También presentó a su reemplazante: la periodista Jéssica Bossi, que tomará su lugar en la pantalla.
Al despedirse, Geuna agradeció al canal por entender "la locura" en la que se metió al aceptar cocinar, y dejó abierta la puerta del regreso con una frase que sonó a promesa: "Seguro nos volvemos a encontrar en el año electoral que va a ser brutal". Lo llamó "un hasta pronto". La puerta, dijo, quedaba abierta. O eso creyó ella.
La furia en los pasillos de Constitución
Porque una cosa es lo que se dice al aire con micrófono abierto y otra muy distinta es lo que se cocina en los pasillos. Horas después del anuncio, Paula Varela salió a contar que la decisión de Geuna no había caído nada bien en la plana mayor de Todo Noticias. Para nada. Según lo que trascendió desde el corazón de Artear, el nudo del problema es que Luciana no habría hablado con uno de los directivos antes de tomar la decisión. El resultado: un final abierto sobre su posible regreso al canal. "Directivos de TN aseguran que no habló con uno de los directivos, el final es abierto, no saben si vuelve", precisó Varela.
El descontento, según la misma fuente, es real. La sensación interna que se rumorea en los pasillos de Constitución es que en TN le armaron un gran perfil a Geuna y que ahora ella abandona el barco. "Armamos un gran perfil y la dejamos ir", habría sido la frase que circuló puertas adentro. Y el dato que le agrega sal a la herida: el programa de todas formas terminaba en diciembre. Es decir, el canal no estaba de acuerdo con la forma en que se manejó la salida, aunque el ciclo igual llegaba a su fin en pocas semanas. El "hasta pronto" de Luciana resuena ahora, en ese contexto, bastante distinto de como sonó al aire.
¿Vale la pena quemar los puentes?
La movida es arriesgada por varios motivos. Primero, el vínculo con TN quedó, como mínimo, en un terreno incierto: nadie sabe si hay regreso o no, y esa ambigüedad no suele ser buena señal. Segundo, Geuna ella misma lo anticipó: el año que viene va a ser electoral y "brutal". En ese contexto, un lugar en un noticiero de cable de peso no es exactamente algo que sobre en el mercado. Tercero, y quizás lo más importante, en el mundo del periodismo televisivo la forma en que te vas importa tanto como adónde vas.
La gran pregunta es si realmente estamos ante un "hasta pronto" o ante un hasta nunca que todavía no se animó a usar ese nombre. Solo el tiempo y los ratings de MasterChef lo dirán. Lo que ya es seguro es que en Constitución la tensión se corta con un cuchillo de chef, y que Luciana Geuna va a tener que cocinar muy bien —dentro y fuera de la pantalla— para que esto le salga redondo.
