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¡Basta, Alfano! Matías Alé le puso los puntos y ya no se calla nada

¡A ver, gente! Prepárense porque la novela entre Matías Alé y Graciela Alfano acaba de escribir un nuevo capítulo y, para sorpresa de nadie, está picantísimo. Matías dijo "¡Basta!" y, visiblemente cansado, le puso un freno definitivo a los constantes comentarios de su expareja. La farándula argentina tiene esta cosa de mantener vivos los fuegos viejos, y esta pareja es el mejor ejemplo.

Para los más jóvenes que quizás no vivieron esa época de oro: Matías Alé irrumpió en la escena mediática argentina a fines de los noventa, dando sus primeros pasos como joven actor y su salto a la fama masiva llegó, sin dudas, de la mano de su romance con una de las divas más grandes del país. Por otro lado, tenemos a Graciela Alfano, una leyenda viviente. Desde fines de los setenta y principios de los ochenta, Alfano fue un ícono de la sensualidad y el glamour, protagonizando incontables películas de comedia y convirtiéndose en uno de los símbolos más reconocidos del espectáculo nacional. Más adelante, sumaría el rol de jurado en el Bailando por un Sueño, consolidando su lugar en la televisión argentina. Juntos, Matías y Graciela fueron la pareja del momento, desafiando prejuicios por la diferencia de edad y acaparando todas las tapas de revista con su explosivo y mediático amor. Su relación fue, durante casi una década, el tema de conversación por excelencia, un verdadero fenómeno televisivo y teatral.

El chispazo que encendió la mecha

El último round de esta contienda eterna se desató en una gala solidaria de la Casa Garrahan. Sí, en un lugar donde la buena onda debería reinar, Graciela Alfano no pudo con su genio y, fiel a su estilo sin filtro, le tiró un misil a Matías. ¿La excusa? Aseguró no haberlo reconocido. Pero la cosa no quedó ahí. Ante un cronista, le soltó: "Estás mucho mejor vos que él, te digo". ¡Plaff! ¿En serio? ¿Tanto tiempo y sigue con esa onda? Como si no hubiera pasado más de una década y media desde que cortaron…

Pero esta vez, Matías no se la bancó en silencio. Aprovechó el aire del programa LAM para hacer un descargo contundente, dejando en claro que ya no tolera más las chicanas. Entre sus palabras, dejó caer que Alfano se refiere constantemente a él, aludiendo a que parece su tío y que la habría usado, y remató: "Me ha llegado todo". Imagínense la bronca acumulada para que Matías, conocido por querer mantener las formas frente a las cámaras, salga a decir esto en público. Aunque, fiel a ese intento de caballerosidad, quiso aclarar que jamás le contestará directamente y que siempre dirá que es una mujer bellísima con la que vivieron momentos inolvidables. ¡A medias, Matías! El mensaje igual llegó clarito. Y para terminar de bajar línea sobre el supuesto "humor" de su ex, sentenció: "Es su forma de hacer humor, que a veces no le sale porque se mete en cosas personales. Lo que tenga para decir queda en ella". Un llamado de atención para que Graciela se guarde los comentarios que cruzan la línea de lo gracioso a lo hiriente.

La novela que no termina

El romance entre Graciela y Matías fue, sin dudas, uno de los más explosivos de la televisión argentina. Comenzaron a salir a fines de los noventa, desafiando todos los prejuicios por la gran diferencia de edad y, por supuesto, por el enorme peso mediático de ella en ese momento. Eran la pareja que vendía revistas, que llenaba teatros, que generaba rating. Juntos trabajaron a la par en diversas obras de teatro y ciclos televisivos, construyendo un vínculo de altísima exposición pública. Él era su joven novio, y juntos se comieron la escena. Un vínculo que, según el propio Matías, estuvo repleto de momentos inolvidables.

Pero como todo en la farándula, el cuento de hadas tuvo un final escandaloso. La separación, allá por 2008, fue un tsunami mediático, con rumores de infidelidad, reproches cruzados y una guerra televisiva histórica que mantuvo a todos pegados a la pantalla. Parecía que, después de tanto, el tiempo iba a curar las heridas y las aguas se iban a calmar. Pero no, che. Pasan los años, pasan las parejas de ambos lados, y los nombres de Graciela y Matías siguen entrelazados en la farándula como si el tiempo no hubiera pasado.

Estos nuevos chispazos confirman que el impacto de aquella relación icónica sigue generando revuelo. Nos preguntamos: ¿hasta cuándo van a seguir tirándose palitos? Matías claramente siente que Alfano se mete en cosas personales con su humor medio pasivo-agresivo. Y uno entiende que, por más que seas figura pública, hay límites. La cosa es que, mientras ellos se manden mensajes en código a través de los medios, nosotros seguimos con el pochoclo en mano. ¿O no?

Con información de fuentes públicas, Wikipedia, YouTube, Instagram y TikTok.