Taylor Swift suelta 'Patient Zero' en los VMA's: superproducción con Colin Farrell y el 'Chivo' Lubezki

Los MTV Video Music Awards de este domingo tendrán un invitado especial: el videoclip de 'Patient Zero', el nuevo single de Taylor Swift. No es cualquier estreno. La artista se rodea de Colin Farrell y Dakota Johnson como protagonistas, mientras que Emmanuel Lubezki, ganador del Óscar por 'El renacido' y 'Birdman', maneja la dirección de fotografía. Cuando empiezas a juntar nombres así, sabes que estamos ante una superproducción de cine.
'Patient Zero' es una de las cuatro canciones inéditas que incluye 'The Life of a Showgirl: The Encore', el relanzamiento de su último disco. Y la pregunta que flota en el aire es inevitable: ¿por qué tanto despliegue de recursos para una canción que, a primera vista, suena como pop de bajo voltaje?
Porque resulta que la canción, honestamente, es lo que se podría llamar pop dormido. Un beat programado algo austera, un violín que recuerda más a The Corrs que a cualquier cosa emocionante, y una melodía que no termina de despegar por sus propios medios. La letra, eso sí, es pura Taylor: ella es la "paciente cero" de una relación tóxica, y en la canción advierte a la novia de su ex que ande con cuidado. Es la narrativa de Swift destilada: relaciones complicadas, giros de tuerca emocionales, confesiones con punta. Pero la canción misma no tiene suficiente musicalidad para sostenerse sola.
Lo interesante es que las cuatro inéditas de este relanzamiento parecen apuntar hacia diferentes momentos de su carrera sin aventurarse a terreno nuevo. 'Patient Zero' tira vagamente hacia el synth-pop de '1989'. 'Pink Clouding' es puro synth-pop rosado al estilo de 'Lover'. 'Babylon' evoca el folk de 'evermore'. Son ecos de eras pasadas, no exploraciones de sonidos frescos. Es como si estuviera reciclando su propio catálogo, algo que sucede cuando un artista ya ha tocado casi todos los botones posibles.
Pero aquí entra Travis Kelce. O mejor dicho, entra 'Cleveland!', la canción que Swift ha inspirado en su relación con el jugador de fútbol americano. Y esta, al menos, respira diferente. Tiene un ritmo alegre con ecos de Motown, un coro lleno de autocoros que transmite genuina felicidad, incluso si mantiene cierta solemnidad que ha caracterizado esta era de su música. 'Cleveland!' suena como si Swift hubiera encontrado razón para sonreír en la grabación, cosa que no sucede con 'Patient Zero'.
Entonces, ¿el videoclip es una suerte de cirugía cosmética para salvar una canción mediocre? Puede ser. Emmanuel Lubezki no es alguien que haga algo sin intención. Es el mismo director de fotografía que ha iluminado desde 'El renacido' hasta 'Gravity'. Su trabajo no es decorativo; su trabajo es transformar lo ordinario en algo que te deja mirando la pantalla sin parpadear. Si alguien puede hacer que 'Patient Zero' brille, es él.
Y luego está el contexto. Taylor Swift no es cualquier artista. Es alguien que ha construido su carrera alrededor de eras bien definidas, cada una con sonido propio, estética propia, narrativa propia. Sus eras son casi películas en sí mismas. Así que cuando ella decide hacer un videoclip con estos nombres, no es un capricho. Es parte de su máquina de construcción de mito. El videoclip es la promesa de que lo que suena plano en audio cobrará vida en imagen.
Snoop Dogg presentará la gala, que incluirá actuaciones de Madonna, Raye, Lisa, Kacey Musgraves en un tributo a Dolly Parton, Sienna Spiro y Gener8ion con Yung Lean, entre otros. Pero seamos claros: todos en el estadio estarán esperando ese videoclip. Será interesante ver si la combinación de dirección de fotografía de Óscar y el carisma de Colin Farrell y Dakota Johnson logra convertir 'Patient Zero' en lo que la canción, por sí misma, no consiguió ser. A veces el empaque es el mensaje. A veces la imagen dice lo que la música no puede.
