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5 errores que cometes con tu perro (sin darte cuenta)

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En México, nuestros perritos no son solo mascotas; son parte de la familia, son nuestros "perrhijos". Les compramos la camita más cómoda, el juguete más caro, y hasta les ponemos suéteres divinos. ¡Los amamos con todo el corazón! Pero a veces, con la mejor de las intenciones, la regamos sin darnos cuenta, haciendo cosas que en lugar de demostrarles amor, los ponen súper nerviosos o confundidos.

Los abrazos asfixiantes (¡no son amor para ellos!)

Para nosotros, un buen abrazo es la forma más pura de mostrar cariño. Es como decir "te quiero mucho" sin palabras. Pero aquí viene la verdad: para tu perro, que lo aprietes y lo dejes sin moverse puede ser una señal de dominancia o, peor aún, que lo estás atrapando. Imagínate que alguien te abraza muy fuerte y no te suelta, ¡te sentirías incómodo!

La clave está en leer las señales. Si tu lomito lame sus labios repetidamente, voltea la mirada como queriendo escapar, o se le ve la parte blanca de los ojos, ¡aguas! Son señales clarísimas de que no la está pasando bien. Mejor opta por rascarle detrás de las orejas o acariciarle el lomo, eso sí lo valoran como un apapacho sincero y delicioso.

El "¡No!" que no lleva a nada

Tu perrito encontró tus tenis nuevos y decidió que eran su juguete masticable más divertido. Tu primera reacción es gritar un rotundo "¡No!" o "¡Bájate!". El problema: le estás diciendo qué no hacer, pero no le das una alternativa. Es como si te dijeran "¡No respires!" sin explicarte cómo seguir vivo.

La solución es simple: toma el zapato y ofrécele su juguete favorito. Cuando lo muerda, ¡felicítalo con todas las ganas! Así entiende que hay cosas que sí puede morder y otras que no. Los perros aprenden por sustitución. La clave no es castigar el error, sino premiar el buen comportamiento. Es más inteligente que solo ser más ruidoso.

¡Acelérale en el paseo! (Tu perro también chismea)

Las caminatas para nuestros perros no son solo para hacer ejercicio y hacer sus necesidades. Para ellos, es como su red social, su periódico local. Su nariz es su ventana al mundo, su forma de leer los chismes del barrio, de ver quién pasó por ahí y qué novedades hay. Cada poste, cada árbol, es una publicación que necesita investigar a fondo.

Si lo jalas con la correa para que se apure porque tú tienes prisa o estás más concentrado en tu celular, le robas esa estimulación mental tan importante. Permítele esos 30 segundos extra para oler ese arbusto misterioso. Para tu perro, es el equivalente a enterarse del último chismecito de la farándula perruna, ¡y eso lo hace feliz! Un perro que puede explorar durante el paseo es un perro menos ansioso.

El regaño tardío (y para nada útil)

Llegas a casa y te encuentras un charco sospechoso o un cojín destripado. Han pasado 10 minutos (o más) desde el "crimen" y decides que es el momento perfecto para regañar a tu perro. Aquí está el pedo: tu perro no va a conectar tu enojo actual con lo que hizo hace rato. Para él, eres solo un humano que de repente se puso como Godzilla.

Los perros no entienden la conexión entre una acción pasada y un castigo actual. Si no lo cachas en el acto, el regaño es inútil y solo genera miedo o confusión. Es mejor enfocarse en la prevención o en corregir en el momento exacto. Si tu perro es adulto y se hizo pipí adentro, lo más probable es que necesite salir más seguido, ¡no un sermón que no va a entender!

¿Tu perro destruye todo? ¡No es venganza!

Si tu casa parece zona de guerra con zapatos mordidos, muebles rasguñados y cojines deshilachados, es fácil pensar que tu perro se está vengando por algo. Seguro está enojado porque no le diste de tu cena. Pues no, eso no es así.

Un perro que no ha caminado lo suficiente, no ha jugado, ni ha tenido la oportunidad de desahogarse mental o físicamente, buscará sus propias "actividades" para liberar esa energía. Y esas actividades suelen involucrar tus cosas. No es personal, solo tiene mucha pila y necesita quemarla. Más paseos, más juegos interactivos, y juguetes que reten su mente, ¡y verás cómo tus muebles sobreviven un día más!

Al final del día, nuestros perrhijos nos dan tanto amor y alegría que lo mínimo que podemos hacer es intentar entenderlos mejor. Estos tips no solo harán que tu lomito sea más feliz y menos estresado, sino que también mejorarán esa conexión especial que tienes con él.

Con información de fuentes públicas, Wikipedia, YouTube, Instagram y TikTok.