¡Pura sabrosura! Lila Downs le entra al reguetón y asegura que el género ha marcado las últimas décadas

Aguas, que el mundo no deja de girar y los géneros musicales tampoco se quedan atrás. Lila Downs, esa voz que nos estremece hasta el alma con sus raíces y tradiciones, ha soltado una bomba que nos dejó con la boca abierta: no le hace el feo al reguetón, ¡para nada! Es más, se declaró fan de las nuevas ondas urbanas, incluyendo esas letras que hablan de sexualidad sin tapujos.
Para quien ande despistado, Lila Downs es mucho más que una cantante; es un ícono. Con su estilo único ha llevado la riqueza de México y sus lenguas indígenas —desde el mixteco hasta el zapoteco, maya, purépecha y náhuatl— a los escenarios más importantes del planeta. Una artista que teje hilos de tradición, folclore y ritmos del mundo, ¿ahora echándole flores al género que nos pone a mover el bote hasta el piso? Esto es noticia de primera plana.
¡Dale, Lila, dale! ¿Reguetón para rato?
La intérprete de "La Sandunga" contó en un encuentro con medios que anda preparando unas colaboraciones que prometen. Y no solo eso: defendió con uñas y dientes la libertad con la que algunas artistas, como la mismísima Cachirula, se avientan a cantar sobre el deseo y la sexualidad. Lila lo ve como una señal de los tiempos, un permiso que las artistas se han ganado para expresar su sexualidad abiertamente, aunque a algunos todavía les saque ronchas.
Para ella, el reguetón ya no es una modita pasajera; es la banda sonora de nuestras últimas décadas. Lleva casi 30 años dominando la escena y, con esa visión, considera que ya estamos más abiertos a disfrutarlo y a usarlo como herramienta de expresión. Su argumento es tan sencillo como irrebatible: si la música nos mueve y nos hace sentir, ¿quién somos para juzgar?
Y agárrense, porque la cosa se puso más buena. Cuando le preguntaron sobre la posibilidad de echarse un palomazo con Cachirula —artista que ha causado revuelo por sus letras que no se guardan nada—, Lila no le sacó. Al contrario, dijo que le entraría con gusto, siempre y cuando ambas encuentren el momento adecuado. "Así que vamos a decirle a Cachirula que a ver cuándo", comentó entre risas. Imagínense esa mezcla: la voz profunda y ancestral de Lila con el flow atrevido de Cachirula. Eso no sería una canción, ¡sería un manifiesto musical!
Del perreo al altar: Día de Muertos con Lila
Pero no todo es ritmo urbano, claro que no. Mientras explora estas nuevas avenidas musicales, Lila Downs no se olvida de sus raíces y prepara un evento especial en la Ciudad de México: llega al Auditorio Nacional el próximo 1 de noviembre, justo en plenas celebraciones del Día de Muertos. ¡Piel chinita de pensarlo!
Este concierto es parte de la promoción de su más reciente álbum, Cambias mi mundo, y será también una oportunidad para reencontrarse con los éxitos que ya nos sabemos de memoria. La fecha no es al azar; tiene un significado especial para ella y para todos nosotros. Según sus propias palabras, son fechas sagradas en México, y la gente a nivel internacional empieza también a apreciar el cariño y la divinidad que le ponemos a nuestros ancestros. Para esta presentación prepara un espectáculo donde la música se fusionará con elementos de la cultura mexicana y referencias al folclore nacional: una verdadera fiesta que conecta la tradición del Día de Muertos con su propuesta musical.
Así que ahí lo tienen, banda. Lila Downs nos sigue demostrando que es una artista sin miedo a la evolución, que abraza lo nuevo sin soltar lo ancestral. De defender el reguetón a invitarnos a honrar a nuestros ancestros, esta mujer nos tiene en la palma de su mano. ¿Quién más ya está esperando ese dueto con Cachirula? Va a estar de impacto, sí o sí.
