¡La Guzmán se repone del zafarrancho en Veracruz y le lanza una demanda al tipo que se pasó de listo!

¡Aguas, que la rockera mayor de México no se raja! Alejandra Guzmán nos tenía a todos con el Jesús en la boca después de su aparatosa luxación de cadera en pleno concierto en Veracruz el pasado sábado. Pero como buena Guzmán —hija de Silvia Pinal, criada entre reflectores y riffs—, salió a confirmar que está entera, que ya camina y que ya le mandó una demanda al personaje que se pasó de listo en el hospital. En ese orden.
Lo que pasó en el escenario
El concierto era en el World Trade Center Veracruz, en Boca del Río. Alejandra arrancó el show y todo iba bien hasta que interpretó "Míralo" y empezaba a sonar "Mala". Ahí, sin previo aviso y sin que nadie lo pidiera, la cadera se le salió. Así, en vivo y a todo color, frente a un público que en décimas de segundo pasó del gozo al susto. Dos bailarines corrieron a auxiliarla; ella misma tomó el micrófono para avisarle al público que se le había "salido la cadera" y para pedir una ambulancia. No hubo drama innecesario de su parte: fue directa, clara y con la sangre fría que solo da cargar décadas arriba de un escenario.
El personal paramédico la retiró en camilla y la trasladó al Hospital Español de Veracruz para recibir atención. Los organizadores suspendieron el concierto y el equipo de la artista prometió comunicar después los detalles sobre una posible reprogramación. Hasta ahora, no hay fecha confirmada para reponer esa presentación.
El dramita en el hospital
Si la luxación ya era suficiente historia para contar, lo que vino después le añadió un capítulo digno de película. Según relató la propia Alejandra, ya en el hospital llegó un hombre a intentar moverle la pierna sin permiso de ella ni de los médicos que la estaban atendiendo, y sin haber revisado sus radiografías. Sin protocolo, sin consentimiento, así nada más, como si fuera lo más normal del mundo. Por suerte, después llegó el doctor que sí estaba a cargo y que, según contó la cantante, afortunadamente se encontraba en el concierto. Ese sí la atendió como corresponde.
La Guzmán no dejó pasar el episodio. "Hay un tipo que llegó al hospital a querer mover mi pierna sin permiso de nadie, sin las placas. Ya después llegó un doctor, que fue quien me atendió y estaba, gracias a Dios, en el concierto. No le crean, ya le mandé una demanda por estar difamando y lastimándome", dijo en el video que publicó este lunes. Nadie tiene derecho a intentar una maniobra sin protocolo médico y sin consentimiento, y Alejandra lo dejó clarito: la imprudencia tiene consecuencias.
De vuelta en casa y con todo en orden
Este lunes, desde su domicilio —donde ya descansa después de recibir el alta—, Alejandra apareció en video con una actitud que tranquilizó a sus fans de inmediato. "Ya fui al doctor, ya descansé. Ya se me desinflamó. Esta es mi radiografía, no sé si la alcancen a ver ahí", dijo mientras mostraba las placas con la misma naturalidad con la que otra persona mostraría una foto de vacaciones. Y lo más importante: "Gracias a Dios porque estoy bien. Estoy completa y caminando".
Hay una sola concesión que tendrá que hacer, y es que "la bailada la voy a tener que dejar más tranquila" para evitar nuevas lesiones. Ni modo: a conformarse con verla cantar con menos brincos, pero con la misma potencia de siempre. Incluso anunció que volverá a Veracruz a cantar en cuanto pueda. Porque sí, claro que vuelve.
El tour sigue y la Guzmán también
La oficina de Alejandra Guzmán confirmó que Los que nos quedamos Tour continúa con sus fechas programadas. Una luxación no cancela una gira; aparentemente, en el universo Guzmán eso no es una opción. Y para rematar, la cantante lo resumió mejor que cualquier comunicado oficial: "De que hay Alejandra, hay Alejandra, y para mucho tiempo. Que viva el rock". Difícil discutirle algo a eso.
