El vallenato está de luto: murió el Rey Vallenato de 1976, Náfer Santiago Durán

El mundo del vallenato perdió a uno de sus grandes referentes. Náfer Santiago Durán Díaz falleció a los 93 años tras luchar contra afecciones cardíacas. La noticia fue confirmada el martes 29 de septiembre por su hijo, Luis Durán Escorcia, quien también es una figura reconocida en el género. A través de Facebook, Luis compartió una foto de su padre y le dedicó unas palabras muy emotivas: "El padre ejemplar. Hoy nos dejas con el corazón melancolizado, pero con la satisfacción del deber cumplido. Adiós padre de mi alma".
Para entender la magnitud de esta pérdida, hay que saber que Náfer Santiago pertenecía a una de las dinastías más pesadas de la música vallenata. Era hermano de Alejo Durán, el primer ganador del Festival Vallenato en 1968 y el cerebro detrás de temazos como Fidelina, Altos del Rosario, 039, El Mejoral y Guepajé.
Un camino marcado por el acordeón
La historia de Náfer Santiago con el acordeón empezó muy temprano. Nació el 26 de diciembre de 1932 en El Paso, Cesar, un lugar que es básicamente una cuna del vallenato. Apenas tenía siete años cuando aprendió a tocar el instrumento y desde ese momento se lanzó de lleno a la interpretación. No se quedó en un solo estilo, sino que dominó ritmos fundamentales del Caribe colombiano como el paseo, el merengue, el son y la puya.
El momento cumbre de su trayectoria llegó en 1976. A sus 44 años, logró coronarse como el rey del Festival de la Leyenda Vallenata en Valledupar, que es el evento más importante de este género. Para llevarse la corona, tuvo que enfrentarse a otros grandes como Beto Muegues, Juan Manuel Muegues, Máximo Jiménez, Samuelito Martínez y Ramón Vargas. La victoria se la llevó gracias a que la rompió interpretando temas como Déjala vení, Teresita, El estanquillo y Los Altos del Rosario, esta última una composición de su hermano Alejandro.
Curiosidades y legado discográfico
Hubo un episodio curioso siete años después de su reinado. En 1983, Náfer intentó competir nuevamente por el título de rey, pero el jurado decidió que estaba fuera de competencia. La razón fue que ya tenía demasiada experiencia para el concurso. En ese mismo jurado estaba, nada más y nada menos, que Gabriel García Márquez.
Pero ese mismo año, 1983, lanzó el álbum Herencia Vallenata, un disco que muchos consideran fundamental para el género. Lo más llamativo es que en esta producción participó Diomedes Díaz, antes de convertirse en una leyenda. Además, Náfer dejó huella como compositor; una de sus canciones más emblemáticas es Sin ti, la cual escribió durante un viaje a Mompox, Bolívar, inspirada en la ausencia de su esposa, Rosibel Escorcia.
Una familia dedicada al folclor
El legado de "Naferito", como lo llamaban sus íntimos, no solo quedó en los discos, sino en su descendencia. El músico tuvo alrededor de 22 hijos y muchos de ellos siguieron sus pasos en la música. Entre ellos destacan Armando Durán, que es compositor; Jaime Durán, encargado de la caja; Elkin Durán, que toca la guacharaca; y Jader Durán, quien fue el acordeonero de Farid Ortiz.
La partida de este ícono ha generado una ola de tristeza. Desde la Alcaldía de Valledupar hasta diversos gestores culturales y artistas vallenatos han expresado su dolor. En los mensajes de despedida, la comunidad musical ha resaltado la importancia de su aporte al folclor y la forma en que mantuvo vivas las tradiciones musicales de Colombia.
