Daniela Ospina y Gabriel Coronel: el manual para que el amor no se vuelva un caos

Si creen que vivir en pareja es solo subir fotos lindas a Instagram, Daniela Ospina y Gabriel Coronel vienen a bajarnos de esa nube. Después de celebrar su matrimonio religioso en Medellín, tres años después de su unión civil, la empresaria y el actor venezolano admitieron que el camino no es perfecto, sino una construcción diaria.
Para quienes quieran saber cómo sobrevivir a una relación cuando hay agendas apretadas y niños de por medio, aquí les dejamos el método que ellos aplican para no colapsar:
El paso a paso de su convivencia
Primero, aceptan la realidad. No intentan fingir que no hay dificultades. Al contrario, reconocen que tener trabajos complejos, marcas y empresas propias hace que el equilibrio no sea sencillo. La clave aquí es entender que la perfección no existe.
Segundo, priorizan el espacio seguro. Para ellos, el hogar es el lugar para desconectarse de las responsabilidades y reencontrarse como familia. No se trata de hacer planes costosos o viajes épicos; según Daniela, los recuerdos más significativos son los momentos sencillos que comparten los cuatro en casa durante los fines de semana, junto a Salomé y Lorenzo.
Tercero, rompen con los roles tradicionales. En su casa no consideran que determinadas tareas deban corresponder solo al hombre o a la mujer. La distribución de responsabilidades se basa en complementarse según las fortalezas de cada uno y afrontar juntos lo que salga en el día a día.
Finalmente, aplican la ley del agradecimiento. Para fortalecer el vínculo, se enfocan en reconocer y agradecer las cosas que el otro hace por ellos.
El toque final: la diplomacia de la arepa
Cuando se trata de diferencias culturales entre Colombia y Venezuela, el punto crítico es la gastronomía. Para evitar que la disputa por el origen de la arepa termine en tragedia, llegaron a una solución entre bromas, según Daniela: la arepa es de Colombia, pero el venezolano la ha mejorado.
Sinceramente, esa es la única forma de salvar un matrimonio cuando hay comida de por medio. ¿Ustedes ya se pusieron de acuerdo con su pareja sobre quién tiene la razón en la cocina?
