“Dejen de llorar tanto”: Medrano y Camilo prenden el debate sobre la masculinidad

El pódcast de Juan Pablo Raba, Los hombres sí lloran, se ha convertido en el centro de un debate ardiente sobre masculinidad, vulnerabilidad y ambición. Dos reconocidos cantantes han avivado la conversación desde ángulos distintos.
La controversia comenzó el sábado 22 de septiembre cuando Manuel Medrano escribió en X: "Me gustaría ir al pódcast de Los hombres sí lloran, pero a decirles que dejen de llorar tanto…". El trino desató reacciones inmediatas en redes sociales. Medrano después reveló que Raba ya lo había invitado, pero no pudo asistir en esa fecha; tras el incidente, el actor lo dejó de seguir en Instagram.
Mediante un hilo en X, Medrano aclaró que su comentario inicial fue "un trino de humor que llegó más lejos de lo que debía", pero aprovechó para ampliar su postura sobre cómo se aborda la vulnerabilidad. "El hombre con comodidades siempre ha sido un privilegiado y siempre ha sabido que puede hacer lo que quiera, incluso llorar", sostuvo.
También cuestionó contenidos digitales que lucran con la salud mental: "Una cosa es lucrarse de la 'salud mental', como muchos pódcast lo hacen, y una muy distinta preocuparse realmente por ella". Sin embargo, aclaró que no planteaba que los hombres escondan sus emociones: "Ya es hora de volvernos hombres de verdad y hacer las cosas bien. Y bien pueda llore, todos podemos".
Camilo llevó el debate hacia otro territorio. En su aparición en el pódcast tras estrenar su álbum Para cuando sean mayores el 9 de septiembre, el cantante planteó: "Estamos en una pandemia de vanidad masculina, es una vaina muy fuerte". Cuestionó cómo la búsqueda de disciplina y bienestar puede esconder "una necesidad de comprobar qué valemos", y extendió su crítica a la ambición profesional desenfrenada: "Esa ambición se nos da natural a los hombres y, lejos de parecer algo chévere, esa vaina es horrorosa, esa vaina es espantosa".
Raba ha reconocido que las lágrimas durante algunas conversaciones generan memes y críticas en redes, pero sostiene que precisamente esas reacciones evidencian que existe una discusión pendiente sobre masculinidad que Colombia necesita tener.
