Wanda Nara y Grego Rossello: el manual del juego de seducción en MasterChef Celebrity

Si alguien quiere saber cómo manejar la tensión mediática, que mire a Wanda Nara. En la emisión especial del viernes, la conductora y Grego Rossello llevaron su juego de seducción a un nivel donde la ironía y el desplante fueron los platos principales. No fue un cruce cualquiera, sino el clímax de una dinámica que vienen cocinando hace tiempo y que ahora explotó frente a las cámaras de MasterChef Celebrity.
El despliegue de Wanda para exponer a Grego empezó con una estrategia de distracción. Primero, mientras recorría la cocina, le sugirió a Pablo Migliore que hiciera flexiones para descargar energía y aprovechó para tirarle una chicana directa al participante: “Aprendé Grego”. El streamer no se quedó atrás y lanzó la primera bomba del programa al confesar que está enamorado de la conductora y que ella lo sabe. Wanda, que no se deja pisar el poncho, respondió con ironía que tiene oídos por todos lados.
La situación escaló cuando Pablo Migliore intentó hacer de puente y le dijo a Nara que tenía un amigo para presentarle. Ahí fue donde Wanda soltó la primera verdad incómoda del día: aseguró que Grego ya se presentó solo y que, de hecho, el "atrevido“ de su amigo se presenta cada cinco minutos en su camarín. Un detalle que dejó claro que el juego va mucho más allá de lo que pasa en el set.
Pero el momento más picante llegó cuando Grego pasó al frente del jurado. Wanda empezó con una pregunta tranqui, consultándole cómo la había visto en su rol de guía turística por una dinámica anterior. Rossello respondió sin dudar que fue de las mejores guías que tuvo en su vida. En ese punto, la conductora aplicó un cambio de rumbo brusco para ponerlo a prueba: le preguntó qué quería lograr en la competencia. Cuando Grego contestó que quería durar y aprender realmente, Wanda lanzó el golpe final.
“Ah, o sea que es todo por la competencia lo tuyo”, observó ella. Cuando Rossello intentó defenderse preguntando si creía que era por la plata del premio, Wanda no le dio respiro y sentenció: “No, pensé que ibas a decir conocerme a mí. Gracias, Grego, te podés ir”. El desplante fue total. Grego quedó descolocado y solo pudo decir “Dios mío”, mientras el resto del estudio celebraba que Wanda se la había dejado servida.
Para entender cómo se llegó a este punto, hay que volver a la edición anterior del certamen. El manual de este flirteo empezó en redes sociales, donde ambos alimentaban el fuego. Grego contó que le escribió a la conductora y que la complicidad era tal que ella llegó a compartir en Instagram un chat privado donde él le decía: “Hola perdida. ¿Cómo estás Wan?”. Todo esto pasó justo cuando se confirmaba la separación de Wanda y Martín Migueles, y hasta hubo chistes sobre verse en Mar del Plata.
Sin embargo, el camino no estuvo libre de sustos. Grego relató que le escribió a Wanda y que, al dar play a un audio, escuchó la voz de un hombre. Pensó que era Migueles, pero resultó ser Maxi López, la expareja de Nara, que se había sumado a la charla en tono de broma. Cuando Grego le confesó a Wanda que había tenido miedo, ella fue tajante y le respondió: “Yo con cagones no ando”.
A pesar de que el viernes terminó con un “te podés ir” que resonó en todo el estudio, Grego Rossello no se rinde. Desde el back, dejó la puerta abierta a que pase algo entre ellos, aunque aclaró que no se va a regalar y que ahora es el turno de que ella lo diga. Queda claro que en este juego de seducción, quien tiene el control del cronómetro y la última palabra es siempre Wanda.
