Preocupación por Mónica Guido: internada y sedada

Mónica Guido lleva más de tres semanas internada en el Hospital Fernández. La actriz de 64 años se encuentra en estado de sedación permanente y recibe tratamiento por diversas enfermedades crónicas que afectan su salud desde hace más de una década.
Su cuadro médico es complejo: incluye una enfermedad mixta del tejido conectivo, síndrome de Raynaud severo y fibromialgia. Estas afecciones le generan dolores fuertes y limitan seriamente su movilidad. Para controlar el dolor, recibe morfina, y se le aplican antibióticos por vía intravenosa para tratar complicaciones infecciosas.
A esto se suma un problema óseo en la rodilla izquierda que agravó sus dificultades para caminar, obligándola a usar silla de ruedas. Por todo esto, su estado requiere atención médica permanente y todavía no hay una fecha prevista para el alta.
La salud de la actriz empezó a complicarse hace más de diez años. En 2014 sufrió una lesión en un hombro que derivó en una tendinitis severa. Aunque se sometió a una cirugía para intentar recuperarse, los resultados no fueron los esperados y quedó con secuelas que afectaron su independencia.
Estos dolores crónicos empezaron a limitarla en su día a día y, fundamentalmente, en su trabajo. Una de sus últimas apariciones en televisión fue en 2005, cuando participó en un episodio de Casados con hijos. Al no poder aceptar nuevas propuestas laborales, tuvo que buscar otras formas de ganarse la vida.
Mónica Guido fue una de las mujeres más conocidas y deseadas de Argentina durante las décadas del 80 y del 90, donde alcanzó una popularidad inmensa gracias a su trabajo en cine y televisión junto a figuras como Alberto Olmedo, Jorge Porcel, Emilio Disi y Guillermo Francela.
