Lali Espósito y el manual de cómo hacer tres despedidas de soltera

Cuando Lali decide hacer algo, no lo hace a medias. La cantante decidió que una sola despedida de soltera no era suficiente y aplicó la lógica de su canción “2 son 3” para organizar tres festejos distintos antes de casarse con Pedro Rosemblat. Para que quede claro, el despliegue empezó con un viaje a Río de Janeiro junto a algunas amigas, marcando el primer round de celebraciones fuera del país.
El segundo festejo ocurrió el viernes 2 de octubre de 2026 en Buenos Aires. Esta vez la movida fue más íntima, enfocada en su círculo cercano y con una temática muy marcada. El eje de la noche fue la frase “Me enamoré, taradas”, una expresión que Lali ya había usado en sus recitales del estadio Monumental de River Plate para bromear sobre su cambio de postura, ya que anteriormente había dicho en entrevistas que no tenía interés en casarse. Para darle coherencia al evento, esta frase no solo se dijo, sino que se materializó en todas partes: estaba impresa en las remeras del equipo organizador, en las cartillas de juego y hasta decoraba la torta principal.
Si quieren replicar este método de festejo, el proceso se divide en estas etapas concretas:
Primero, la organización del catering y la ambientación. El equipo a cargo preparó una mesa con ensaladas, salmón, milanesas, pan casero y diversas preparaciones calientes. Para el cierre, se sirvieron postres y una torta adornada con frutas frescas y flores comestibles. Como toque final de humor, un mensaje escrito en el espejo de un baño hacía un guiño a las viejas declaraciones de la artista sobre el matrimonio.
Segundo, la dinámica de entretenimiento. El corazón de la noche fue un bingo musical. Las invitadas recibieron cartillas con la fecha del 2 de octubre de 2026, donde además de la frase temática, figuraba una ilustración de dos personas abrazadas. La fiesta se extendió hasta la madrugada, combinando la cena con estos juegos musicales.
El tercer round llegó el sábado 3 de octubre de 2026. Esta vez el formato fue una cena con show, donde Lali estuvo acompañada por Dillom, Juliana Gattas, Martín Rechimuzzi y Mery del Cerro. El despliegue visual empezó con Lali rindiendo homenaje a Leo Mattioli: se sentó frente a una pared bordó con líneas verticales onduladas, usando lentes de sol negras, labios rojos, aros de flor, una camisa roja y sosteniendo una rosa junto a su cara.
El clímax de esta última velada fue la sorpresa musical. Contrataron a Juan Carlos Andrizzi, el doble de Sandro, quien entró al salón cantando “Rosa rosa”. La reacción de Lali fue inmediata: soltó la copa que tenía en la mesa y se fue al frente a cantar. El imitador incluso reveló que el smoking que llevaba puesto se lo había regalado el propio Sandro y que su hija, fanática de Lali, es ahora su representante. Mientras esto pasaba, Dillom bailaba con una copa en la mano luciendo un traje gris y lentes oscuros.
Como si todo esto no fuera suficiente, el espíritu de la despedida trascendió la fiesta. Anita Espósito, hermana de la cantante, confirmó en su programa de streaming que aprovechó el evento para hacerse un tatuaje en el brazo con las caras de Lali y Pedro. Anita aclaró que fue un gran acto de amor hacia Pedro, ya que, por una cuestión de rivalidad futbolística, jamás se tatuaría a alguien que use camiseta de Boca.
Sinceramente, el nivel de producción es admirable. Pasar de un viaje a Brasil a un bingo temático y terminar con un doble de Sandro es un camino que solo Lali podría recorrer con tanta naturalidad. ¿Quién no quiere una amiga que organice tres fiestas distintas para un mismo evento?
