La Justicia ordenó la internación psiquiátrica forzosa de Pity Álvarez

La Justicia ordenó la internación psiquiátrica de Cristian Gabriel "Pity" Álvarez Congiú, quien se encuentra en el Hospital Tornú mientras avanza el juicio en su contra por el homicidio de Cristian Maximiliano "Gringo" Díaz. El Juzgado Civil 4 dispuso que el traslado a una institución neuropsiquiátrica, ya sea pública o privada, sea "con carácter urgente y en el día" para garantizar su integridad psicofísica, aclarando que se puede usar la fuerza pública si hace falta.
Todo este lío se armó después de lo que pasó el lunes 28 de septiembre. El ex líder de Viejas Locas e Intoxicados tuvo una crisis psiquiátrica cuando lo trasladaban dentro del hospital para conectarse por Zoom al juicio. Lo encontraron descalzo, a los gritos y logró esquivar la seguridad para irse sin el alta médica, pero un patrullero lo agarró en la esquina.
Medidas de seguridad y salud
La resolución judicial pide que la medida terapéutica dure el tiempo más breve posible y que el director del centro de salud mande informes mensuales sobre su evolución. Si la internación pasa los 90 días, el director tiene que avisar formalmente al Juzgado. Además, se ordenó reforzar la seguridad para evitar que vuelva a abandonar el tratamiento y que cualquier movimiento posterior sea supervisado por médicos. Por otro lado, la obra social debe asegurar una vacante en un lugar especializado en salud mental y consumo problemático de drogas.
El estado mental en el juicio
El juzgado también pidió que el Cuerpo Médico Forense haga un nuevo estudio para ver si Álvarez tiene la aptitud psico-física necesaria para enfrentar el proceso judicial, es decir, si puede comprender la acusación y comunicarse con su defensa. Sus abogados, Javier Baños y Sebastián Queijeiro, sostienen que el músico no está en condiciones mentales de afrontar el debate por el crimen de Díaz, a quien se acusa de haber matado de cuatro balazos el 12 de julio de 2018 en el barrio Samoré de Villa Lugano.
Para cerrar, se impuso una medida cautelar que prohíbe a los medios difundir información sobre la salud mental del músico para cuidar su privacidad.
