Diego Peretti saltó a aclarar su rol en el escándalo de los fondos de Orsai

Diego Peretti decidió romper el silencio este martes 20 de octubre de 2026 para poner los puntos sobre las íes. El actor publicó un comunicado en su Instagram donde aclaró exactamente qué hizo y qué no hizo en La muerte de un comediante, la película que se armó con un sistema de financiamiento colectivo de la compañía Orsai.
Peretti contó que Hernán Casciari fue quien le propuso hacer la película usando el mismo modelo que Orsai ya había probado con La uruguaya. En ese esquema, la gente que ponía plata no era simplemente un donante, sino que participaba del proyecto como “socios productores”.
El rol artístico vs. la plata
Para que no queden dudas, el actor detalló que fue contratado por Orsai para dirigir su primera película, tarea que compartió con Javier Beltramino. Además de la dirección, Peretti fue el protagonista y el responsable de escribir el guion. Lo más llamativo es que aclaró que estas dos últimas tareas, actuar y escribir, las hizo ad honorem.
Peretti aseguró que tanto él como el resto del equipo sabían desde el primer momento que la película dependía de los aportes de miles de personas. Según sus palabras, eran conscientes de lo que eso significaba y de la responsabilidad que tenían, por lo que trabajó muchísimo junto al equipo técnico y artístico para que la película saliera lo mejor posible.
Sin embargo, el actor marcó una línea muy clara entre el arte y los números. Explicó que tanto él como Javier Beltramino firmaron contratos con Orsai por honorarios fijos a cambio de trabajos artísticos concretos. Fue tajante al afirmar que ninguno de los dos participó en definir las condiciones económicas ofrecidas a los socios productores, ni tuvo en sus manos la recaudación de los fondos, su administración o la gestión financiera del proyecto.
Para cerrar el tema, Peretti compartió el descargo en sus redes con una frase cortante: “Ésto es todo lo que tengo para decir sobre este tema”.
La denuncia contra Casciari
Todo este ruido surge porque un grupo de 18 personas denunció a Hernán Casciari por presuntas irregularidades en la gestión de los fondos de las producciones de Orsai Audiovisuales SRL, empresa donde el escritor es socio gerente. La denuncia fue presentada en el Juzgado Criminal y Correccional N° 34.
Casciari, por su parte, ya respondió en redes sociales y rechazó todas las acusaciones. Dijo que no acepta que se hable de estafa y aseguró que jamás harían algo así. Para intentar transparentar la situación, el escritor compartió un código QR que permite acceder a las planillas de gastos de las obras audiovisuales que están siendo cuestionadas.
Errores y el sistema de bonos
Aunque niega haber armado un esquema Ponzi, un fraude o una estafa, Casciari admitió que se equivocaron en un montón de cosas. Específicamente, reconoció que uno de los proyectos de Orsai tuvo problemas y contó que durante 2025 pidió disculpas a quienes habían puesto plata para Mano a mano. Según él, esos errores se cometieron de buena fe.
El escritor también intentó sacar del medio a los artistas. Dijo que el ruido mediático se generó por la presencia de los actores, actrices y figuras que acompañan a Orsai, pero remarcó que ellos no tienen nada que ver con el problema.
Este sistema de financiamiento se hizo conocido con la película La uruguaya, estrenada en 2023 y basada en la novela de Pedro Mairal. Para ese proyecto, Orsai lanzó bonos desde los 100 dólares y hubo 1961 personas que pusieron plata para convertirse en productores. Al final, la película tuvo un presupuesto de unos 600.000 dólares.
