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Michelle Salas le puso encaje (y un anillazo) al Festival de Venecia

¡Aguas, Venecia! Porque Michelle Salas se echó la vuelta por el Festival de Cine de Venecia 2026 y, como era de esperarse, nos tiene suspirando con su lookazo. No es su primera vez en el Lido —ya le sabe a eso de las alfombras rojas internacionales—, pero esta vez llegó de la mano de Intimissimi, la firma italiana de lencería que le armó el atuendo completo.

El look que le puso encaje a Venecia

Ahora sí, al grano: el vestido. Michelle optó por un diseño de encaje negro de Intimissimi que grita feminidad y sensualidad, pero con carácter —que no es lo mismo que gritar y ya. El encaje negro es un clásico que nunca falla: atemporal, elegante y, en este caso, combinado con un corset que le metió esa mezcla de romanticismo y sensualidad perfecta para la ciudad de los canales. "Hay algo en el encaje negro que inevitablemente me lleva al cine, a ese glamour un poco nostálgico, clásico y muy femenino", explicó.

Lo complementó con unos pumps de Jimmy Choo y, como si no fuera suficiente, se adornó con el anillo Apollo de Jean Schlumberger by Tiffany en platino, oro amarillo y diamantes. No, bueno, ¡un lujo total!

La relación entre Michelle e Intimissimi no nació en Venecia. La empresaria comparte con la marca, desde hace años, una misma idea de feminidad: "una mujer delicada y sensual, pero al mismo tiempo con carácter". Cuando una colaboración tiene esa coherencia interna, se nota. Y acá se nota.

Venecia: su amor con alfombra roja incluida

Michelle no solo desfiló; también asistió a la proyección de Back to Buenos Aires, del director Marco Bechis, y reconoció que estaba muy entusiasmada porque ama los thrillers. Fuera de la alfombra, y con la honestidad de alguien que ya conoce bien la ciudad, habló de Venecia sin el filtro de turista primeriza: las tienditas locales, las piezas de cristal de Murano, las góndolas, la comida espectacular y esa magia particular que, según sus palabras, "se siente como si estuvieras dentro de una película". Ya tiene sus restaurantes favoritos —ninguno revelado, dato que nos duele— y cada visita le descubre rincones nuevos.

Lo que distingue a Venecia de otros festivales, dice Michelle, es que se siente más íntimo, más sofisticado y profundamente cinematográfico. Tiene lógica: llegar en barco a cualquier evento ya de por sí le sube el drama de manera considerable. Con el festival encima, la energía del cine y la moda se mezclan con la historia y la arquitectura de una ciudad que lleva siglos perfeccionando el arte de impresionar.

El secreto del brillo: toque rockero y piel radiante

Para el beauty look, Michelle buscaba fuerza y personalidad sin sacrificar la feminidad. La estrategia fue sencilla y efectiva: romper la delicadeza del encaje con el pelo suelto, con textura y movimiento, y una vibra "un poco más rockera", según sus propias palabras. El maquillaje fue un smokey eye en tonos cobrizos sobre una piel muy luminosa, buscando esa frescura que hace que todo se vea effortless pero a la vez sexy y glamuroso.

El resultado es un look que habla de quién es ella: muy femenina, pero siempre con ese pequeño twist que lo hace suyo. El encaje negro como guiño al glamour nostálgico del cine, los diamantes porque sí, y el pelo como declaración de que nadie aquí está jugando a ser muñeca. Venecia, por su parte, aguantó el golpe bastante bien.

Con información de fuentes públicas, Wikipedia, YouTube, Instagram y TikTok.