Paulina Peña defiende a Sofía Castro y nos chismea que aún platica con la Gaviota

Ya pasaron casi ocho años desde que Enrique Peña Nieto dejó Los Pinos y, con él, la llamada 'familia presidencial' se desintegró ante los ojos de todo el país. Meses después de concluir su mandato, se confirmó su separación de Angélica Rivera, y el consenso general fue que cada quien había tomado su camino, sus maletas y su drama de forma individual. La lógica indicaba que, si los papás se separaban, los hijos de cada quien también seguirían rumbos distintos. Pero la lógica, como es su costumbre, se equivocó.
Paulina Peña Pretelini, primogénita del expresidente, acaba de soltar la sopa ante la prensa: todavía tiene comunicación con su exmadrastra y con Sofía Castro, la hija de Angélica Rivera. Y no solo eso — salió a defenderla públicamente con un cariño que no se finge y que ningún equipo de relaciones públicas podría manufacturar tan bien.
Para entender por qué esto importa, hay que recordar quiénes son estas personas más allá de los titulares. Angélica Rivera Hurtado es cantora, modelo y actriz mexicana, una de las figuras más reconocidas de las telenovelas antes de convertirse en primera dama del país entre 2012 y 2018. Su hija, conocida en el mundo del espectáculo como Sofía Castro, siguió ese mismo camino hacia la actuación y lleva años construyendo una carrera propia en la pantalla chica. Durante el sexenio, las dos familias convivieron bajo el escrutinio público más intenso que existe en México: el que viene con vivir en Los Pinos. Todos los gestos, todas las apariciones y todas las ausencias se analizaron con lupa. Así que cuando llegó la separación, muchos daban por sentado que ese vínculo construido bajo reflectores se disolvería igual de rápido.
Paulina Peña Pretelini acaba de demostrar que no fue así.
Recientemente, la prensa la abordó y no se guardó la pregunta directa: ¿sigue hablando con Sofía? Bien alivianada, Paulina confirmó que sí. "Con Sofi sí he hablado, he estado muy al pendiente de su novela", dijo, refiriéndose a Tierra de Amor y Coraje, la telenovela donde Sofía Castro debuta como protagonista. Y lo que vino después fue todavía mejor: "Me da muchísimo gusto verla brillar, estoy tan feliz de verla tan guapa, es el papel que yo quería para ella."
Eso no es un comentario protocolar. Eso es alguien que genuinamente siguió la trayectoria de otra persona, que estuvo al pendiente de sus proyectos y que, cuando llega el momento de celebrarla, lo hace sin medias tintas. En un ambiente mediático donde lo políticamente correcto sería guardar silencio o dar respuestas ambiguas, Paulina eligió la ruta contraria: nombrar a Sofía, hablar de su trabajo con entusiasmo real y salir a defenderla de las críticas que la actriz ha tenido que cargar a lo largo de su carrera.
Ese gesto no es menor. Sofía Castro ha navegado el peso de ser hija de una figura pública inmensa y, al mismo tiempo, ha intentado que su trabajo hable por sí mismo. Que alguien con quien compartió años de vida familiar salga a celebrar su debut como protagonista es, simbólicamente, bastante más que un elogio entre conocidas.
Y luego está el detalle de Angélica Rivera. Paulina no solo habló de Sofía — confirmó que el contacto con su exmadrastra también se mantiene. Sin dramas, sin declaraciones grandiosas, con la naturalidad de quien simplemente sigue siendo parte de la vida de alguien aunque las circunstancias formales hayan cambiado. Resulta que detrás de los titulares políticos y los escándalos, hay personas con vínculos que, a veces, son más fuertes que un divorcio y que ocho años de distancia.
Quién diría que la ex-familia presidencial nos iba a dar, sin proponérselo, una de las imágenes más humanas de toda esta historia. El final que nadie tenía en el guión, pero que ellas construyeron a su manera.
