Karyme Lozano, víctima de un taxi chafa en CDMX: le metieron un golazo de 12 mil pesos

Karyme Lozano lleva años siendo una cara conocida en la televisión mexicana. Ha protagonizado series y telenovelas como Mujeres Asesinas, Niña amada mía y Amor sin tiempo, y tiene el tipo de trayectoria que hace que la gente la reconozca en la calle. Esa visibilidad fue exactamente la razón por la que, cuando decidió contar públicamente lo que le había pasado con un taxi de sitio en la Ciudad de México, el video se regó como pólvora. No lo subió para desahogarse: lo subió para advertir.
Y la advertencia era seria.
El viaje que arrancó en el museo
Todo comenzó al salir del Museo de Arte Moderno de la Ciudad de México. Karyme tomó un taxi de sitio, algo que, según ella misma relató, hacía con frecuencia y sin haber tenido jamás un problema. Ese tipo de transporte le resultaba familiar y confiable. Nada en ese momento le pareció fuera de lo común.
La primera señal de que algo estaba raro llegó al término del recorrido, cuando el conductor le informó que debía pagar con tarjeta. El detalle que llamó su atención no fue el método de pago en sí, sino la combinación: un trayecto cortísimo, un taxi de sitio —donde lo habitual es el efectivo— y un conductor que insistía en cobrar con terminal. Karyme lo notó, pero ya era de noche. Decidió no alargar la situación y accedió al pago.
Primero intentó con su tarjeta American Express. La operación fue rechazada. Sacó entonces su tarjeta de crédito HSBC, la pasó por la terminal y esta le mostró con toda claridad el monto del viaje: 57 pesos. Lo vio con sus propios ojos. Guardó la tarjeta y se bajó del taxi sin sospechar nada.
La notificación que arruinó la cena
Minutos después, mientras cenaba, Karyme recibió una notificación de American Express. El mensaje le informaba que una operación había sido rechazada porque el sistema la había identificado como sospechosa. El monto en cuestión no era de 57 pesos. Era de 12 mil pesos.
El corazón al suelo. Revisó de inmediato los movimientos de su tarjeta HSBC —con la que sí había completado el pago— y encontró exactamente lo que temía: un cargo de 12 mil pesos registrado como compra de refacciones de automóvil. No como un viaje en taxi. No como un servicio de transporte. Refacciones de automóvil.
"Checo y resulta que me metieron un gol de 12 mil pesos", afirmó la actriz en el video que publicó en redes sociales.
Lo que más la desconcertó no fue el monto en sí, sino el hecho de que la pantalla de la terminal había mostrado únicamente 57 pesos en el momento del pago. Eso la llevó a preguntarse en voz alta si el conductor podría haber tenido algún otro dispositivo involucrado en la operación. "Yo no sé si ellos tenían otra máquina cerca, no sé si ustedes saben cómo actúan estas personas", dijo. Hasta el momento de la denuncia pública, no existía una explicación que aclarara exactamente cómo se generó el cargo.
El banco que no pudo ayudar
Karyme llamó de inmediato a su banco para reportar el movimiento. La respuesta fue un balde de agua fría: como ella misma había introducido su tarjeta y su número de NIP, la operación quedaba registrada como autorizada, y la institución no podía proceder de inmediato con la devolución del dinero.
En otras palabras: el sistema bancario, en este caso, terminó castigando a quien confió en lo que la terminal le mostró.
El contraste que más le llamó la atención a la actriz fue el comportamiento opuesto de las dos tarjetas. American Express identificó el monto real de la operación como sospechoso y la bloqueó automáticamente antes de que se concretara. El banco HSBC, en cambio, dejó pasar el cargo sin ningún obstáculo. Esa diferencia —entre una institución que detuvo el movimiento y otra que lo permitió— fue uno de los puntos que Karyme destacó con mayor énfasis en su relato.
La denuncia y la advertencia
Karyme fue clara al anunciar sus siguientes pasos: "Sí voy a levantar la denuncia, tengo el taxi, tengo las placas e información", declaró. Además de la denuncia formal que planea presentar ante las autoridades, la actriz compartió en redes una fotografía de un vehículo similar al que abordó, con el objetivo de que otras personas estén alertas ante situaciones parecidas.
Su mensaje generó reacciones entre usuarios que se preguntaban cómo era técnicamente posible que la terminal mostrara 57 pesos y el cargo final resultara en 12 mil. La actriz reconoció que tampoco tenía una respuesta definitiva para eso, pero insistió en que llevará el caso hasta donde pueda.
La moraleja es incómoda pero práctica: si en un taxi alguien te pide pagar con tarjeta una cantidad pequeña y algo en la situación no te cuadra, quizás lo más caro del viaje no sea lo que marca la pantalla. Activa notificaciones en tiempo real de todas tus tarjetas. Y guarda las placas.
