¡Cupido, acelérale! Alexis Ayala ya tiene nuevo amor y está más feliz que nunca

Hay gente que necesita tiempo para reponerse de una separación. Hay gente que tarda años en volver a confiar. Y luego está Alexis Ayala, que mira al calendario, ve cuatro meses transcurridos desde el fin de su matrimonio con Cinthia Aparicio, y decide que eso es más que suficiente para presentar a su nueva novia con nombre, apellido y todos los títulos del mundo. Respeto, señores.
El actor —nacido en Estados Unidos y naturalizado mexicano— apareció de lo más radiante al hablar de Marietta, y no hizo ningún intento por disimular lo enamorado que está. Al contrario: se plantó frente a quien quisiera escuchar y soltó la frase de su vida: "La vida es para vivirse." Pocas palabras, mucho significado.
Sin miedo al amor ni a la palabra amor
Lo que hace interesante la postura de Alexis no es solo que ya tenga novia, sino la forma en que habla de ello. No hay titubeos, no hay el clásico "estamos conociéndonos" o el estratégico "prefiero mantener mi vida privada reservada". Nada de eso. El hombre fue directo al grano y explicó su filosofía de vida con una claridad envidiable: "Yo no nací para no vivir. Uno no sobrevive a cosas para no vivir y no hay que tenerle miedo al amor ni a la palabra amor, y la vida es para seguir adelante."
Ahí está todo. En una sola declaración, Alexis Ayala desmontó el manual no escrito que dice que uno debe guardar luto amoroso durante al menos un año, publicar varias fotos melancólicas en redes y recién entonces, muy discretamente, empezar a salir. Él tomó ese manual, lo dobló con cuidado y lo tiró a la basura.
Marietta: novia, compañera, mujer y todos los títulos que quieran darle
Cuando le tocó hablar de Marietta en específico, Alexis subió todavía más el nivel. No la presentó con medias tintas ni con eufemismos: "Es mi novia y es mi compañera y es mi mujer y es el título que le quieran dar, porque yo se los doy en todos los sentidos, con todo el respeto del mundo."
Eso, para quienes llevan la cuenta, es una declaración pública bastante contundente. No es un ligue de temporada ni una historia para el verano. Es alguien a quien Alexis coloca en el centro de su vida y presenta sin un gramo de duda. Con toda la galantería del mundo, como dicen los que lo vieron hablar de ella.
Y sí, cuatro meses desde una separación puede sonar rápido en el papel. Pero escuchándolo hablar —con esa convicción y esa sonrisa que le llegaba de oreja a oreja—, cuesta trabajo argumentar en contra. Hay personas que tardan cuatro meses en decidir qué Netflix poner, y Alexis ya sabe perfectamente qué quiere en la vida. Algo hay que reconocerle.
La vida, para seguir adelante
Lo que Alexis Ayala está demostrando, con o sin intención de dar cátedra, es que las segundas —o las que sean— oportunidades en el amor no tienen por qué venir con disculpas ni con fechas de vencimiento. Que uno puede haber vivido un revés personal, haberlo procesado a su ritmo y salir al otro lado con ganas de querer de nuevo. Y hacerlo públicamente, con nombre y todo.
Sus seguidores se sorprendieron cuando llegó la noticia de Marietta. Claro que sí: cuatro meses antes habían recibido el anuncio de la separación, y de pronto el actor aparece hablando de su compañera de vida con la misma naturalidad con que otros anuncian que cambiaron de gimnasio. Pero ahí está él, con la filosofía bien puesta y la sonrisa más ancha: la vida es para vivirse, y Alexis Ayala, por lo visto, va en serio con eso.
