¿El chismecito de OV7 nunca acaba? Erika Zaba le pone un alto a Mariana Ochoa por andar de lenguas sueltas en La Casa de los Famosos

El encierro del reality no solo nos trae drama entre los que están adentro, sino que tiene el don especial de revivir pleitos que creíamos enterrados. Y cuando hablamos de pleitos que se niegan a morir, el de OV7 lleva varios años ganando el campeonato sin apenas despeinarse. Las declaraciones de Mariana Ochoa sobre sus excompañeros desde La Casa de los Famosos México 2026 volvieron a encender la mecha, y esta vez Erika Zaba dijo basta: expresó públicamente su molestia y cuestionó por qué Mariana sigue hablando de asuntos internos de la agrupación frente a cámaras y micrófonos abiertos.
OV7: la telenovela que no necesita guionistas
OV7 es uno de los grupos pop más icónicos de México, con décadas de éxitos y giras a sus espaldas. Mariana Ochoa —cantante y actriz mexicana que formó parte del grupo— entró al reality y parece que decidió que el encierro era el momento ideal para soltar la sopa sobre lo que vivió con sus excompañeros. Estar encerrada con un micrófono abierto las veinticuatro horas no siempre invita a la diplomacia, y eso le cayó como balde de agua fría a más de uno del grupo. Erika Zaba fue la que alzó la mano esta vez.
"Duele, lastima": Erika Zaba y la lealtad de hermandad
Durante un encuentro con medios, Erika no se anduvo por las ramas. Dejó claro que desde que terminó la gira y el grupo se separó, no ha soltado una sola declaración en contra de ninguno de sus excompañeros. "Yo nunca he hablado mal de mis compañeros. A partir de que se acabó la gira y nos separamos, no hay una sola declaración mía", afirmó. Así que escuchar cosas de Mariana que la involucraban directamente de plano no le pareció, y lo dijo sin rodeos: "No sé por qué Mariana sigue haciendo declaraciones malas, vi unas que hizo mías que no me parecían, pero para qué hablar del otro".
Lo que más le pesa a Erika no es el chisme en sí, sino la sensación de que años de relación y de amistad quedan en entredicho por comentarios que, según ella, no tienen ninguna justificación: "Yo lo que no estoy de acuerdo es que Mariana hable mal de mí o alguno de nosotros cuando no le hicimos absolutamente nada". Hay algo de tristeza genuina en esas palabras, y se entiende: cuando llevas décadas construyendo algo con alguien, que eso se ventile en un reality duele de otra manera.
Zaba también se refirió a la forma en que, desde su perspectiva, se han contado ciertos episodios relacionados con OV7. "Duele, lastima, es una verdad que habla desde su trinchera, la tiene manipulada a su favor", sostuvo. Sin atacar directamente a Mariana como persona, Erika dejó claro que la narrativa que se está construyendo en el programa no coincide con la que ella conoce.
Y aquí viene lo que la distingue del drama de bajo vuelo: Erika fue tajante en que no usaría información privada de Mariana para responderle públicamente. Para ella hay una diferencia enorme entre hablar de desacuerdos y "quemar" aspectos personales de quienes fueron sus compañeros durante décadas. "Yo lo hablaría en su cara, no lo quemaría en su vida personal", señaló. Dicho así, con esa tranquilidad, suena incluso más contundente que cualquier explosión televisiva.
Un WhatsApp y un cafecito para la tregua
Pero no todo es drama sin salida en esta historia. Erika reveló que ya tuvo contacto directo con Mariana: le escribió por WhatsApp y acordaron reunirse personalmente cuando Mariana salga del encierro para hablar de frente, como la gente adulta que son. "Hablé con ella por WhatsApp, quedamos de tomarnos un café y le dije que no estoy de acuerdo con que hable mal de mí", contó Zaba. Un café, sin cámaras, sin micrófonos abiertos y, ojalá, sin más declaraciones que luego haya que aclarar ante los medios.
Erika fue muy clara en que prefiere resolver sus diferencias directamente con Mariana en lugar de continuar el intercambio de golpes frente a las cámaras. Y remató con algo que, en medio de tanto ruido, suena casi radical: "Para mí, más que un contrato es más importante una lealtad de hermandad". Esa frase resume bastante bien su postura: los años de amistad pesan más que los malentendidos de los últimos meses, y no piensa sacrificar eso por unos cuantos clics.
Queda pendiente ver si Mariana, cuando salga del reality, se toma en serio ese café. Porque el drama de OV7 lleva temporadas al aire y, por ahora, no hay señales de que alguien vaya a cancelarlo.
