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Se nos fue un grande: murió Nafer Durán, el mentor que impulsó a Diomedes Díaz

El folclor colombiano está de luto. Nafer Santiago Durán Díaz falleció el 29 de septiembre de 2026 a los 93 años, luego de enfrentar complicaciones graves de salud. El músico permaneció hospitalizado en la unidad de cuidados intensivos de una clínica en Valledupar, donde el equipo médico intentó estabilizar sus funciones vitales ante una falla multiorgánica.

La partida del 'Naferito' fue el resultado de afecciones cardíacas y respiratorias severas que fueron deteriorando su estado general. A pesar de los esfuerzos intensivos para manejar las fallas en su sistema cardiovascular y los problemas recurrentes en sus pulmones, su avanzada edad aceleró el desenlace fatal en la capital del Cesar.

El hombre detrás del acordeón

Para entender quién fue Nafer Durán, hay que mirar sus raíces. Nació el 26 de diciembre de 1932 en El Paso, un municipio minero del Cesar, en el seno de una familia con una tradición musical profundísima. Sus padres fueron Náfer Donato Durán Mojica y Juana Francisca Díaz Villarreal. Además, era hermano de Alejandro ‘Alejo’ Durán, quien hizo historia al coronarse como el primer Rey Vallenato del Festival de la Leyenda Vallenata en 1968.

La relación de Nafer con el acordeón empezó muy temprano, a los siete años, cuando su padre le regaló su primer instrumento. Para cuando cumplió los once, ya dominaba el acordeón con una destreza que, según cuentan, superaba incluso a la de su hermano Alejo. Un detalle curioso y muy del campo es que, al principio y por falta de un instrumento propio, practicaba usando un tornillo de máquina.

Ese talento bruto le abrió puertas rápido. Los hermanos Gutiérrez de Piñeres lo empezaron a llevar a Cartagena para amenizar fiestas, marcando el inicio de una trayectoria que lo llevaría a lo más alto del folclor. En 1976, alcanzó la gloria al coronarse Rey Vallenato en la categoría de Acordeón Profesional en Valledupar, donde logró vencer a competidores de la talla de Beto Muegues, Máximo Jiménez, Samuelito Martínez y Ramón Vargas.

El encuentro que cambió la historia de Diomedes

Si hoy hablamos de Diomedes Díaz, el mayor vendedor de discos de la historia del vallenato, le debemos mucho a Nafer Durán. Ese mismo año de 1976, la disquera Codiscos contactó a Nafer para que grabara con un joven que apenas empezaba: Diomedes.

Así nació ‘Herencia Vallenata’, el primer álbum oficial en la carrera del ‘Cacique de La Junta’. Nafer no solo puso el acordeón, sino que le brindó toda su experiencia, sus composiciones y el respaldo que ya tenía como Rey Vallenato recién coronado para darle impulso al proyecto. En ese disco, Nafer incluyó tres temas de su autoría: ‘Pobre negro’, ‘Teresita’ y ‘La invitación’. Por su parte, Diomedes aprovechó para debutar como compositor con el tema ‘El Chanchullito’.

Aunque el disco no fue un hit comercial inmediato, fue la herramienta clave para que Diomedes se hiciera notar en la industria. Años después, Nafer confesó sentirse orgulloso de haber sido quien sacó a la luz pública al cantante.

Un legado que trasciende la música

El respeto por Nafer Durán era tal que, en el Festival de la Leyenda Vallenata de 1983, el jurado tomó una decisión sin precedentes: lo declararon “fuera de concurso” debido a que su destreza era simplemente excepcional. Ese jurado no era cualquier grupo, pues estaba integrado por figuras como el escritor Gabriel García Márquez y el periodista Enrique Santos Calderón.

Musicalmente, Nafer se mantuvo fiel al vallenato autóctono, rechazando las distorsiones comerciales. Fue reconocido como uno de los mejores ejecutantes del tono menor tradicional y dejó canciones grabadas en la memoria colectiva como ‘Sin ti’, ‘El Deo Chiquito’, ‘Mi Patria Chica’ y ‘Ariguaní’, temas que luego fueron interpretados por otros grandes como Carlos Vives y el mismo Diomedes.

Fuera de los escenarios, Nafer llevó una vida ligada a la tierra, combinando su arte con el trabajo agrícola en haciendas de su región. En el plano personal, dejó una familia numerosa con alrededor de 22 hijos, de los cuales seis heredaron su pasión por la música: Nafer, Víctor Julio, Luis, Juan, Jaime y Jader Durán.

Se va un pilar del folclor, un hombre que supo pasar del tornillo de máquina a la corona de Rey Vallenato.

Con información de fuentes públicas, Wikipedia, YouTube, Instagram y TikTok.