Mugs, gorras y show: así es la nueva era de los escritores en Medellín

Olvídense de las presentaciones de libros donde uno se sentaba a escuchar una charla intelectual y sensible sobre la estética de una obra. Esa época quedó en el pasado. En Medellín, la escena literaria se transformó en una economía de la experiencia donde el objeto de consumo ya no es solo la historia escrita, sino la identidad, la historia personal y la presencia escénica del autor.
Para entender cómo se hace hoy este despliegue, hay que mirar la metodología de los "eventos de ciudad". Ya no es una conversación íntima sobre el libro y sus motivaciones; ahora es una puesta en escena completa. El proceso empieza por convertir la presentación en un espectáculo que mezcla diversas artes. Se incluyen lecturas corales, performances interartísticos que combinan música y artes escénicas, y la participación de figuras que no son necesariamente literarias, como comediantes, improvisadores, músicos y generadores de contenido.
Un paso clave en este método es la incursión en el llamado "espacio biográfico". En lugar de analizar la obra, el evento se convierte en un repertorio de confesiones personales: historias de la infancia, dificultades y aprendizajes. Es, básicamente, convertir el lanzamiento de un libro en algo parecido a un podcast de superación personal masculina, donde el libro queda relegado a un plano secundario mientras el autor es el protagonista absoluto.
Además, la estrategia se extiende a la creación de una marca comercial. Ya no basta con el ejemplar impreso; ahora se diseña "merch oficial". El método consiste en entrelazar la producción publicitaria con la recepción del consumidor para estabilizar y modificar la imagen pública del escritor. Esto implica vender camisetas, chompas, gorras estampadas, postales, separadores con frases alusivas a la obra y hasta mugs.
Esta tendencia se ve reflejada en eventos concretos de los últimos años en la ciudad. El 23 de octubre de 2021, en el Teatro al Aire Libre Carlos Vieco, Gilmer Mesa se subió al escenario durante un concierto de la agrupación Alcolirykoz para leer un texto que rendía tributo al barrio, anticipando la materia de su novela.
Luego, el 3 de diciembre de 2024, en el Teatro Metropolitano de Medellín, se conmemoraron los cinco años de la novela Cómo maté a mi padre de Sara Jaramillo Klinkert. El despliegue incluyó publicidad masiva, una lectura coral a cargo de los escritores Dany Alejandro Hoyos, Lorena Salazar Masso y Juan Mosquera Restrepo, y un performance que mezclaba música y palabras. El libro, que ya existe como audiolibro, se presentó como un lugar en el tiempo.
Más recientemente, el 12 de septiembre de 2026, en el Teatro Camilo Torres de la UdeA, Dany Alejandro Hoyos presentó su segunda novela, Primavera. El espectáculo fue gratuito hasta completar el aforo e integró momentos de biografismo sentimental, contando con la participación del comediante Juan Pablo Martínez Toro y una agrupación musical con temas salseros, que es uno de los nodos temáticos de la novela.
El cierre de este ciclo de marketing ocurrió el 24 de septiembre de 2026 en el teatrino de la librería Te Creo, propiedad de Hoyos. Allí se lanzó la mercancía oficial de Gilmer Mesa, autor de La cuadra, con todos los artículos mencionados: desde las gorras hasta los mugs. Es una dinámica que recuerda a lo que hizo Stephen King en Estados Unidos a mediados de los ochenta y que ahora se aplica en la Capital Mundial del Libro 2027.
Aunque se podría decir que esto no es nuevo —porque el Boom latinoamericano y la Agencia Carmen Balcells ya usaban estrategias de promoción potentes, como el famoso "García Marketing"—, lo que pasa ahora es que la exposición pública y la autoconstrucción mediática llegaron a otro nivel. El autor ya no solo escribe, sino que negocia y pone en venta su propia imagen para alcanzar nuevos públicos.
Seamos honestos: pasar de analizar una novela a comprarse la gorra del autor es un salto gigante. ¿Sigue siendo literatura o ya es puro show de influencer?
