De ahijado de Rafa a voz líder: el camino de Israel David Romero en el Binomio de Oro

Imagínese crecer en una casa donde el patio es básicamente el camerino de las leyendas del vallenato. Así fue la infancia de Israel David Romero en Barranquilla, donde las celebridades de la música desfilaban por su sala como si fuera un evento diario. Para él, que el Binomio de Oro de América fuera una institución no era un dato curioso, sino su realidad cotidiana, ya que su padre, Israel Romero (mejor conocido como el 'Pollo Irra'), era el fundador de la agrupación junto a Rafael Orozco.
Desde los cuatro años, Israel David ya estaba metido en el cuento. Uno de sus recuerdos más claros es el de un bautizo donde terminó vestido con un traje igual al de los músicos del Binomio, lo que lo llevó a subirse a la tarima siendo apenas un niño. De hecho, su vínculo con la historia del grupo era aún más cercano: no solo era el hijo del 'Pollo Irra', sino que era el ahijado de Rafael Orozco.
En su casa, que solía ser el centro de las parrandas sociales del Binomio, Israel David convivió con figuras como Joe Arroyo, el Pibe Valderrama, Wilfrido Vargas, Oscar de León y Rubén Blades. Hay anécdotas que parecen sacadas de una película, como aquel almuerzo con la orquesta de Wilfrido Vargas que terminó en un concierto improvisado en el garaje de la casa. En ese momento, Wilfrido contaba con Eddy Herrera en sus filas y, aunque no existían los celulares para viralizar el momento, la música atrajo a centena de personas que pasaban por la cuadra y se quedaron a disfrutar la fiesta.
Sin embargo, el rumbo de su vida y de su familia cambió drásticamente el 11 de junio de 1992 con la muerte de Rafael Orozco. A raíz de esto, la familia decidió mudarse a Maracaibo, Venezuela. El cambio de ambiente fue total: pasaron de la casa abierta de Barranquilla a la privacidad de un apartamento, pero la inquietud por el vallenato se quedó grabada en su alma.
El camino hacia la profesionalización musical comenzó a los 12 años, cuando se involucró en un proyecto de parranda con sus primos. Ver a otros niños tocar instrumentos con tanta destreza lo dejó sorprendido y lo motivó a seguir. Mientras terminaba el colegio, se enfocó en la composición y a los 14 años escribió su primera canción, titulada ‘Cómo expresar lo que siento’. Israel David le entregó el tema a su papá, quien lo llevó en un cassette a Medellín para la grabación. La canción fue seleccionada y, a partir de ahí, empezó a interpretarla. De hecho, cuando el público pedía el tema en las presentaciones, el 'Pollo Irra' prefería llamarlo a él para que el compositor original fuera quien cantara.
Con el tiempo, Israel David expandió sus habilidades musicales incursionar en el acordeón y en instrumentos de percusión. Aunque estudió Diseño Gráfico en la universidad, la música terminó ganando la partida. Cuando tuvo edad y sus estudios universitarios estaban adelantados, convenció a su padre de revivir el proyecto musical familiar, llamado La Dinastía Romero, que estuvo activo entre 2003 y 2013 y con el que recorrió decenas de escenarios en Venezuela. A pesar del éxito, él era consciente de que necesitaba más potencia y técnica vocal, por lo que contrató a una profesora de canto para entrenar su voz y crecer como profesional.
En 2013, cuando su padre decidió que la agrupación no tendría una sola voz líder, sino tres cantantes, y él fue uno de ellos. En esa etapa inicial se dedicó principalmente a hacer coros mientras esperaba su oportunidad. Esa espera duró siete años, hasta que finalmente, en 2021, se convirtió en la voz líder absoluta de la agrupación, conocida como la Universidad del vallenato, iniciando así una etapa de giras mundiales que lo llevó incluso a Madrid y otros puntos de Europa.
Este 2026, el Binomio de Oro de América celebra sus 50 años y lo hace con el lanzamiento del álbum ‘Vamos que vamos’. Este disco representa el debut en estudio de Israel David, quien grabó los 17 temas que componen la obra. El álbum es una mezcla de canciones modernas diseñadas para encender la rumba y subir la energía, junto a temas románticos, frescos y picarescos que mantienen la esencia clásica del Binomio. Para el cantante, este trabajo no es solo un disco de aniversario, sino su graduación personal y el punto donde su camino se fundió definitivamente con el de su padre.
¿Será que este nuevo álbum logra que el Binomio siga sonando así de fuerte por otros 50 años?
