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Sr. Kampos: el ex paciente de Teletón que sueña con Viña y con que Felipe Camiroaga lo presente

via Instagram @sr.kampos

Rodrigo Campos, conocido como Sr. Kampos, pasó de trabajar como contador auditor en un importante medio de comunicación a convertirse en uno de los nombres que buscan abrirse camino en la comedia nacional. Hoy vuelve a estar entre los finalistas de Coliseo, lo que le da la oportunidad de optar a presentarse en el Festival de Viña del Mar en 2027, tal como lo hizo Asskha Sumathra en 2026. Afirma que se siente más preparado para dar ese salto.

Detrás del comediante hay también una historia de rehabilitación, voluntariado e inclusión. Desde los dos hasta los 18 años fue atendido en la fundación Teletón, institución a la que hoy retribuye como voluntario. Su camino hacia el humor no comenzó frente a las cámaras ni sobre un escenario. Una ruptura amorosa lo llevó a buscar una actividad que le permitiera enfrentar ese momento personal y, en 2018, comenzó a participar en un taller de comedia.

De contador auditor a comediante

Antes de dedicarse a la comedia, trabajaba como contador auditor en Copesa. Tenía un buen pasar y hacía algo que relativamente le gustaba, pero describe esos años como una rutina de ir del trabajo a la casa y de la casa al trabajo, sin otras actividades. Los últimos años en el medio se le hicieron tediosos porque sentía que necesitaba algo más. Sabía además que los medios escritos atravesaban un período complicado, así que, mientras seguía trabajando, armó una cartera de clientes independiente y empezó a prepararse para la comedia, con la idea de que se transformara en una fuente importante de ingresos.

La ruptura amorosa fue, según él, un punto de inflexión. Conversando con otros comediantes, dice, se da cuenta de que muchas veces hay un momento en la vida que cambia el rumbo. Cree que, de haber seguido casado, probablemente habría continuado con la misma rutina. Esa situación lo hizo buscar una actividad que lo ayudara a salir de la pena. "Nunca pensé que la comedia se iba a transformar en mi forma de vida", cuenta.

Del taller a los escenarios

Empezó en 2018, en un taller de comedia. Después se subió a algunos escenarios y vio que a la gente le gustaba su trabajo. Un comediante con experiencia en televisión, que había participado en la creación de varios programas, lo vio actuar en un bar y quedó impresionado. Comenzaron a conversar y a trabajar juntos en los guiones. Ahí sintió que su trabajo podía ser profesional. Postuló a Coliseo, quedó seleccionado, y eso le confirmó que podía ganar dinero con esto.

Coliseo, asegura, se convirtió en una plataforma importante. Tras llegar a la final el año pasado y quedar entre los cuatro participantes que podían llegar al Festival de Viña, la gente empezó a reconocerlo en la calle. Sus hijos también se entusiasmaron, y lo llaman de distintas regiones para hacer eventos. Dice que esa devolución del público le da alegría, porque confiaba en su trabajo.

Viña en el horizonte

Hoy mira hacia el Festival de Viña del Mar y se imagina la Quinta Vergara llena. Recuerda que, incluso antes, había soñado con el festival: "Una vez soñé que Felipe Camiroaga me presentaba, pero que no alcanzaba a salir al escenario". Reconoce que todavía no es tan conocido como Pedro Ruminot o Edo Caroe, y que los humoristas nuevos pueden enfrentar expectativas y prejuicios. Aun así, dice sentirse preparado, porque considera que está haciendo bien su trabajo y su rutina ha tenido resultados.

El año pasado pensó que podía ganar Coliseo, pero este año se siente más maduro y con más material.

Cómo prepara sus ocho minutos

Su preparación para Coliseo sigue un método de prueba constante. Habitualmente da shows en bares con rutinas completas de entre una hora y una hora y diez minutos. Para Coliseo, en cambio, ha probado específicamente los ocho minutos que necesita presentar. En los últimos diez días probó la rutina seis veces, en seis bares distintos. "De eso se trata: probar, corregir, ensayar y ajustar", explica.

El formato exige que esos ocho o nueve minutos sean efectivos. Según él, tiene que ser entretenido, tener remates y mantener el ritmo.

Con información de fuentes públicas, Wikipedia, YouTube, Instagram y TikTok.