El impactante relato de Mon Laferte en podcast y la feroz crítica de María Jimena Pereyra a Rafa Araneda

Mon Laferte, dejó a sus seguidores impactados durante su reciente paso por el podcast “Y nos fuimos a capilla”, conducido por María Jimena Pereyra y Carolina Soto. Aprovechando su visita a Chile, recordó un episodio perturbador con el productor Jaime Román, quien en 2013 fue condenado por el delito de obtención reiterada de servicios sexuales de menores de edad.
En el podcast, Laferte detalló un incidente donde Román, que tenía un rol importante en Televisión Nacional de Chile, le dio un beso sin su consentimiento. “Y me subí a la camioneta. Cierra así, pasa por arriba y me echa el asiento para atrás... y me dio un beso”, relató la cantante, dejando impactadas a sus excompañeras, quienes le preguntaron por qué nunca lo había contado. Mon aseguró que tiene ese recuerdo medio bloqueado y que, después de eso, le tenía pavor a Román. Según relató, no habló por vergüenza.
Mon ya había abordado este episodio en su documental de Netflix y en otras entrevistas. La situación la tenía tan angustiada que, cuando tenía 23 años, se reunió con Eduardo Domínguez y Rafa Araneda, para pedirles ayuda y ser liberada de su contrato. Les explicó que lo sucedido con el “caballero Román” la tenía “atormentada todos estos años”. Según Mon, Araneda y Domínguez se comprometieron a ayudarla, pero al final “no ocurrió nada”.
Román ha sido objeto de varias denuncias por actos indebidos y propuestas fuera de lugar, entre ellas las de Monserrat Bustamante, Simoney Romero, Myriam Hernández, Daniela Aránguiz y Solange Grassi. Tras la viralización de este nuevo relato, Mon Laferte reveló que Rafael Araneda la llamó para disculparse. “El Rafa me llamó y me dijo que no se acordaba. Me pidió disculpas. Fue muy amable, muy amable”, dijo ella.
Sin embargo, la amabilidad de la disculpa no convenció a María Jimena Pereyra, quien no se guardó nada. “Discúlpenme, pero el señor Rafa Araneda y el señor Eduardo Domínguez, que ya no está en este mundo, deberían haber tomado cartas en el asunto”, lanzó Pereyra, criticando duramente a sus exsuperiores. Pereyra cerró con un “Perdón nuevamente, ¿de qué sirve ahora?”.
La crítica de Pereyra deja una pregunta abierta: ¿de qué sirve una disculpa tardía?
