Sol Pérez y Guido Mazzoni se fueron a Disney con el hijo y los abuelos

Sol Pérez y Guido Mazzoni decidieron hacer un paréntesis en sus agendas laborales y producciones para meterse de lleno en unas vacaciones familiares. El itinerario fue ambicioso: arrancaron en las playas de Punta Cana y siguieron camino hacia los parques de Disney, llevando con ellos a su hijo Marco, de un año y medio, y a los cuatro abuelos del nene.
Sol, junto a Guido, compartió una serie de imágenes donde se nota que el plan fue disfrutar de la convivencia entre tres generaciones, lejos del ruido del trabajo y enfocados en las primeras experiencias del chico en este entorno.
El debut de Marco en los parques
La gran duda de los padres era si a Marco le iba a gustar el plan, pero Sol confirmó que la felicidad fue total y que todos quedaron fascinados. El nene fue el protagonista absoluto de las postales, apareciendo desde muy atento frente a un acuario gigante hasta descansando en su cochecito, que tenía un ventilador incorporado para bancar las altas temperaturas de Florida.
El look del pequeño estuvo muy acorde al lugar: usó una remera y un short con estampas de Mickey Mouse, sandalias azules y, en algunas fotos, un sombrero oscuro. También se lo vio con un conjunto de Mickey y calzado verde mientras caminaba por una avenida ambientada como un estudio de cine, rodeado de palmeras, carteles temáticos y edificios con estética de Hollywood.
Más allá de las fotos perfectas
Lejos de buscar solo la foto de rigor, la pareja eligió mostrar el lado más real de viajar con un nene chico. Las fotos incluyen los momentos que definen estas vacaciones: las pausas para comer, los traslados, las caminatas eternas con el cochecito y las siestas necesarias. En una de las imágenes, se ve a Guido recostado junto a Marco durante uno de esos descansos.
El recorrido por Disney World fue variado. Pasaron por el castillo de Cenicienta y recorrieron espacios inspirados en Toy Story. Hubo una foto muy espontánea frente a una figura gigante de Woody, donde Sol y Guido posaban sonrientes mientras Marco miraba para cualquier otro lado, demostrando que el nene manejó el ritmo del paseo según su propia curiosidad.
Un viaje en familia y con los abuelos
Un detalle clave de este viaje fue que Sol y Guido incluyeron a los cuatro abuelos en la travesía. No hubo una división entre los adultos y los chicos; todos compartieron los mismos almuerzos en restaurantes, las caminatas y las esperas. En los registros se los ve a todos reunidos alrededor de una mesa, integrando a los padres de Sol y a los de Guido en la experiencia.
En cuanto al vestuario de los adultos, se priorizó la comodidad para aguantar las jornadas extensas. Sol y Guido usaron musculosas, shorts, zapatillas y gorras para protegerse del sol. En una de las fotos, ella aparece con una musculosa blanca y el pelo recogido, mientras que él lleva gorro, lentes de sol y una remera sin mangas.
La familia también aprovechó otros rincones del parque, como un sector de vegetación y esculturas de animales, donde posaron los tres juntos. En otra toma, se ve a Marco observando el agua y la vegetación mientras sus padres lo acompañan de cerca, o la imagen de la familia frente a una escultura de un árbol con relieves de animales.
El cambio de paisaje fue drástico: pasaron de la tranquilidad caribeña de Punta Cana a un mundo lleno de castillos, escenarios de películas y figuras de personajes. Al final, la experiencia superó todas las expectativas de la pareja, dejando el registro de un viaje donde el anfitrión involuntario fue, sin duda, el más chico de la familia.
