Paula Chaves mostró su nueva casa: el sueño cumplido entre lágrimas y tonos neutros

Después de meses de obra, decisiones y cambios sobre la marcha, Paula Chaves abrió las puertas de la casa que diseñó para compartir con Pedro Alfonso y sus tres hijos. La conductora mostró la intimidad de la mudanza y dejó ver una estética basada en materiales naturales y tonos neutros, con la idea de construir un hogar pensado para la vida cotidiana de su familia.
La llegada a la vivienda estuvo cargada de emociones. En una de las imágenes que compartió, mientras todavía faltaban algunos ajustes, Paula escribió: “Últimos detalles. Lloré de emoción. Me enojé por los errores. Pero no puedo parar de agradecer por cumplir mi sueño de mi casa diseñada y pensada por mí”. Estas palabras resumieron la cara menos visible del proceso: los tiempos de espera, las correcciones y las expectativas puestas en cada elección.
Para la también modelo, este proyecto personal implicó seguir de cerca cada detalle, desde los revestimientos hasta la distribución de los espacios comunes.
El living: luz y texturas naturales
El living es uno de los ambientes más destacados. La habitación combina paredes blancas con aberturas amplias de marco oscuro y una vista abierta hacia el jardín y una construcción semicubierta. La luz natural es la protagonista y refuerza la amplitud del espacio.
En el centro del ambiente hay una mesa baja de madera de líneas rectas y estructura robusta. Sobre ella, Paula puso objetos cotidianos para dar calidez: una bandeja circular, velas, revistas, una canasta tejida y una pequeña lámpara de mesa. El sofá, amplio y de tapizado claro, tiene almohadones blancos, negros y en tonos tierra.
Esta combinación de colores se repite en las dos lámparas colgantes de fibras naturales que caen sobre el sector de descanso. Debajo de la mesa, una gran alfombra de yute define el área y suma textura a la decoración donde predominan la madera y los tonos cálidos. En una de las postales, el perro y el gato de la familia aparecen descansando sobre la alfombra, acompañados por el texto “Buen día”.
Diseño interior y circulación
En una toma más amplia del living, se ven dos grandes paneles de madera corredizos que dividen el ambiente y regulan la conexión con una habitación contigua. A través de estas puertas de gran altura, se alcanza a ver otro espacio equipado con mesa y sillas de madera, además de ventanales que miran al verde exterior, permitiendo que la luz circule entre los sectores.
Paula también mostró una pared revestida con listones de madera clara que se combina con un piso de piedra en tonos grises y beige. En ese sector, una ventana vertical de marco negro rompe la continuidad del revestimiento y suma iluminación.
La paleta visual de la casa evita los contrastes fuertes: el blanco de paredes y techos, los tonos arena de las fibras, la madera de los muebles y los grises de los pisos forman una identidad coherente y funcional.
Una cocina práctica y moderna
La cocina mantiene la misma línea estética que la conductora había mostrado durante la obra. Cuenta con muebles en tonos gris claro, cajones sin tiradores visibles y una mesada de mármol veteado que se extiende a lo largo de la pared principal. Para sumar apoyo en las comidas y actividades familiares, incluyó una isla o mesa auxiliar de madera.
Sobre la mesada hay una ventana horizontal de marco negro para ventilación e ingreso de luz. Debajo se integra una bacha de acero con grifería alta en una zona de trabajo amplia. Los muebles de guardado llegan casi hasta el techo para aprovechar la altura, y la iluminación artificial consiste en apliques blancos orientables sobre la ventana. El piso de placas grandes en tonos grises acompaña la mesada y aporta continuidad al espacio.
Aunque todavía quedan algunos detalles por terminar, la etapa más intensa de la obra quedó atrás. El living, la cocina y los pasillos ya empezaron a llenarse de objetos personales y escenas familiares en la casa que Paula imaginó durante meses.
