De las picadas en la 9 de Julio a la ONU: el giro total de Alejandro Radetic

Alejandro Radetic decidió alejarse de las polémicas que lo pusieron en el centro de la escena hace casi una década. El expiloto, que se hizo conocido por protagonizar picadas ilegales en la avenida 9 de Julio, pasó por un proceso de reinvención que lo llevó a diversificar sus actividades entre la seguridad vial, la formación militar internacional y la música.
Radetic fue el centro de la atención mediática por aquellas carreras clandestinas, pero con el tiempo transformó su vínculo con la seguridad vial. Según explicó, ya tenía una faceta solidaria previa a esos episodios, donde daba clases de manejo a diversas entidades y personas, además de organizar shows y eventos a beneficio. Sin embargo, admitió que el impacto de las picadas lo obligó a revisar la imagen que proyectaba, reconociendo que estaba dando un mal ejemplo a los demás.
Del personaje de redes a la conciencia vial
Para el expiloto, el contenido que compartía en sus redes sociales era parte de una estrategia para captar la atención. Comparó su imagen de aquel entonces con la de Dan Bilzerian, asegurando que para ser escuchado necesitaba mostrarse como un rebelde. Ahora, sostiene que es momento de usar esa visibilidad para aconsejar a otros basándose en la realidad y no en el personaje digital que construyó.
En este camino de cambio, Radetic destacó su acercamiento a Vivian Perrone, referente de Madres del Dolor. Aunque al principio tuvieron fuertes diferencias, terminó valorando el trabajo de Perrone, afirmando que se preocupa por salvar vidas en el tránsito y no por recaudar, a diferencia de otras entidades. Por otro lado, el expiloto cuestionó la condena que recibió y planteó que existen diferencias en cómo la Justicia aplica las penas en casos de seguridad vial.
Formación como policía de la ONU
Una de las transformaciones más llamativas es su formación como UNPOL, que son los policías que integran las misiones de las Naciones Unidas. Esta oportunidad surgió luego de que Radetic participara en diversos entrenamientos y simulaciones para distintas fuerzas. El expiloto relató que siempre buscó crecer a través de cursos y que no dudó en rendir para UNPOL cuando se le ofreció, ya que sintió que su vocación militar y sus ganas de ayudar se unían en un mismo objetivo.
Aunque ya aprobó la formación, Radetic no cree que sea desplegado en una misión internacional. Su idea es aprovechar los conocimientos adquiridos para colaborar en tareas de instrucción en el centro, compartiendo lo aprendido con otros.
El proyecto musical y la cultura japonesa
En paralelo a su faceta policial, lanzó RADETE, un proyecto artístico inspirado en la cultura japonesa, el K-pop y el J-pop. Esta identidad musical también es una forma de reinvención, especialmente en los contenidos que sube a sus redes. Radetic busca crear un género para las nuevas generaciones donde las letras no hablen de sexo, alcohol o drogas, sino que pongan el énfasis en la disciplina y el progreso.
Su interés por Japón nació a través del drifting, la disciplina de controlar el derrape de los autos. Desde ahí, empezó a interesarse por las ideologías y las formas de respeto de ese país, sumando luego el gusto por el anime y el cosplay. Incluso relacionó su admiración por Japón con la capacidad de recuperación que tuvo el país tras los bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki en la Segunda Guerra Mundial, sugiriendo que Argentina debería aprender mucho de ellos.
El proyecto musical incluye temas como Watashi, que trata sobre el descubrimiento de la identidad, y Makenai, enfocado en la perseverancia. Según Radetic, en estas canciones está prácticamente toda su historia personal. Para él, la resiliencia es la herramienta clave para dejar atrás versiones anteriores de uno mismo y salir del personaje rebelde que, si bien vende en redes, no triunfaría en la vida real. ¿Será que el look de 'chico malo' ya pasó de moda o es solo una estrategia de marketing?
