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Verity llega al cine y, aunque Anne Hathaway la salva, el guion nos deja a medias

Verity ya está en los cines y llega con la misión de salvar el honor de las adaptaciones cinematográficas de Colleen Hoover. Después de Romper el círculo en 2024, A pesar de ti en 2025 y No te olvidaré en 2026, este thriller psicológico busca demostrar que los libros de la escritora estadounidense pueden funcionar como películas reales y no solo como productos basados en su nombre.

Para quienes no la ubiquen, Colleen Hoover es una autora experta en escribir romances para jóvenes adultos que, en realidad, se centran en traumas, violencia y relaciones tóxicas, siendo su novela más conocida, de 2016, É Assim que Acaba.

Un elenco que sostiene la tensión

La trama nos presenta a Lowen Ashleigh, interpretada por Dakota Johnson, una escritora que no ha tenido mucho éxito y que carga con el dolor de haber perdido a su madre. Su suerte cambia cuando aparece Jeremy, interpretado por Josh Hartnett, quien es el esposo de la famosa autora Verity Crawford, interpretada por Anne Hathaway. Resulta que Verity quedó incapacitada tras un accidente, así que le proponen a Lowen que ella termine la exitosa saga de thrillers que Verity dejó empezada.

Para hacer el trabajo, Lowen tiene que mudarse a la casa de la familia. Ahí convive con Jeremy, el hijo de la pareja y la propia Verity, quien se encuentra en estado catatónico. Además, la familia sigue atravesando el duelo por la pérdida de su hija el verano pasado. La atmósfera se pone pesada cuando Lowen empieza a explorar la oficina de Verity, el lugar donde nacieron historias oscuras escritas desde la perspectiva del villano, y comienza a preguntarse cómo alguien que parecía tan dulce podía escribir cosas así.

El secreto oscuro del manuscrito

El verdadero problema empieza cuando Lowen encuentra un manuscrito autobiográfico que Verity escribió y que nunca salió a la luz. A través de este texto y de una voz en off, conocemos la versión de Verity sobre cómo conoció a Jeremy y cómo desarrolló una obsesión enfermiza por él, dependiendo totalmente de que él dijera que la amaba. La cosa se pone peor con la maternidad, ya que Verity empezó a sentir celos de sus propios hijos al sentir que le robaban la atención de Jeremy, transformando ese sentimiento en odio.

Aquí es donde la película juega con nuestra mente: vemos a Verity a través de los ojos de Lowen y no podemos evitar creer que la autora es capaz de cualquier cosa. Para añadirle más drama al asunto, Jeremy se convierte en el interés romántico de Lowen. Hay que reconocer que Josh Hartnett hace un gran trabajo manejando esa ambigüedad del personaje, mostrándonos sus mil caras.

El colapso del guion

Si hay alguien que se lleva los aplausos es Anne Hathaway. La actriz se carga la película al hombro porque logra transmitir una presencia incómoda en la casa sin necesidad de decir muchas palabras, haciendo que su personaje sea ambiguo y se pueda leer de distintas formas. El problema es que, cuando llega el momento de resolver ese misterio, todo se cae a pedazos.

El giro final de Lowen no tiene coherencia alguna, ya que se basa en una confesión que no tiene ningún respaldo más que el hecho de existir. No es un plot twist que sorprenda, sino que saca al espectador de la historia por completo. Al final, la premisa estaba muy buena, pero el guion simplemente no estuvo a la altura.

La película tenía todo para ser una experiencia inquietante, pero prefirió abusar de escenas eróticas innecesarias en lugar de meter un buen susto o dar una resolución satisfactoria. Al final, el sentido común brilla por su ausencia, pues la historia pretende que tantos accidentes en una misma casa sean solo una coincidencia. Honestamente, ¿quién se cree eso?

¿Ustedes creen que alguna adaptación de Colleen Hoover llegará a ser realmente buena o ya nos rendimos?

Con información de fuentes públicas, Wikipedia, YouTube, Instagram y TikTok.